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Nana Miminoshvili Digital Consultant en Burns

Accesibilidad digital: hagámoslo bien desde el principio

La accesibilidad debería estar en la cima de las prioridades en el desarrollo digital, pero en la práctica suele terminar relegada a un último puesto, como un checklist más en la lista de «deseables». Es hora de que en el sector nos preguntemos seriamente: ¿estamos creando un entorno digital que realmente sirva a todos? Porque la accesibilidad no debe ser solo una opción, sino un pilar del diseño ético que debe estar integrado desde el comienzo.

En Burns lo tenemos claro: para que una experiencia digital sea genuinamente inclusiva, la accesibilidad debe ser parte del ADN de cada proyecto, desde las primeras propuestas de diseño y UX. Esto no solo amplía el alcance del producto, sino que asegura una experiencia completa y libre de barreras para todos los usuarios, independientemente de sus capacidades.

Accesibilidad: un reto técnico y ético

A pesar de todos los avances tecnológicos que vivimos a diario, la mayoría de sitios web sigue siendo inaccesible para personas con discapacidad. Son desafíos que van más allá de lo técnico: un contraste pobre de color, navegación limitada al ratón o compatibilidad nula con lectores de pantalla son problemas que revelan una falta de compromiso con la inclusividad. No podemos dejar la accesibilidad como una adaptación de última hora o un añadido cuando ya tenemos el sitio listo; esta debe formar parte de la estructura desde el inicio.

Es esencial entender que la accesibilidad no es un «extra» en la experiencia de usuario: es la base. De hecho, construir con accesibilidad en mente mejora la experiencia para todos los usuarios, aumentando la legibilidad, facilitando la navegación y garantizando que cualquier persona, en cualquier contexto, pueda interactuar de forma intuitiva.

En Burns nos aseguramos de que cada proyecto que lanzamos sea inclusivo desde la raíz. La accesibilidad no es una fase posterior al diseño, sino que va de la mano con nuestras primeras propuestas de UX/UI, formando parte del proceso creativo. Acompañamos a nuestros clientes en esta tarea porque sabemos que apostar por la accesibilidad desde el inicio tiene beneficios profundos, desde la satisfacción de los usuarios hasta el cumplimiento normativo y la responsabilidad social.

Principios de accesibilidad según las WCAG

Las Web Content Accessibility Guidelines (WCAG) organizan la accesibilidad en cuatro principios fundamentales que marcan la pauta para que el contenido web sea verdaderamente inclusivo:

  1. Perceptible: Por ejemplo, garantizar un buen contraste de color entre texto y fondo para mejorar la visibilidad.
  2. Operable: Permitir que todas las funcionalidades estén disponibles mediante teclado para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida.
  3. Comprensible: Usar etiquetas claras y ofrecer instrucciones simples que guíen al usuario.
  4. Robusto: Asegurar que el contenido se mantenga accesible con tecnologías de asistencia actuales y futuras.

Estos cuatro principios son la columna vertebral de un diseño accesible, pero llevarlos a la práctica implica recursos, formación y, sobre todo, compromiso. La realidad es que, en muchos proyectos, estos elementos aún se ven como tareas opcionales o “si el tiempo lo permite”, en lugar de ser integrales en el flujo de trabajo. El resultado es un panorama digital donde demasiadas personas encuentran más barreras que facilidades.

Herramientas para la accesibilidad digital

Para reducir la brecha en accesibilidad, es clave integrar herramientas que ayuden a mantener los estándares WCAG y que puedan incorporarse en las etapas tempranas del desarrollo. Aquí algunos recursos clave:

  • Pruebas automatizadas: Herramientas como axe Accessibility Checker y WAVE (Web Accessibility Evaluation Tool) son esenciales para las revisiones iniciales, ya que permiten detectar problemas comunes de accesibilidad y agilizar el desarrollo inclusivo.
  • Lectores de pantalla y tecnologías asistivas: Usar lectores como NVDA y JAWS permite a los desarrolladores ver el sitio desde la perspectiva de personas con discapacidad visual. Así se logra un enfoque más empático y ajustado a la realidad.
  • Analizadores de contraste de color: Herramientas como Color Contrast Analyzer y WebAIM Color Contrast Checker aseguran que los textos sean legibles, beneficiando tanto a personas con baja visión como a usuarios en distintas condiciones de luz.
  • Validadores de código: HTML_CodeSniffer y Tenon.io permiten monitorear que el código cumpla con los estándares de accesibilidad, automatizando gran parte de los requisitos para que los desarrolladores puedan centrarse en los ajustes más complejos.
  • Pruebas de usabilidad con participantes reales: Nada sustituye el valor de probar la web con personas reales. Involucrar a usuarios con discapacidades en las pruebas de usabilidad permite detectar obstáculos invisibles para las herramientas automáticas y obtener insights valiosísimas.

Lideremos con empatía y visión

Incorporar la accesibilidad al desarrollo digital no solo es un acto de ética y empatía, sino una forma de mejorar el producto. La accesibilidad debería ser tan prioritaria como la estética o la funcionalidad, no una preocupación que se aborda al final. En Burns trabajamos para que cada uno de nuestros proyectos sea un espacio digital que todos puedan navegar, disfrutar e interactuar.

No esperemos a que las leyes nos lo exijan: hagamos de la accesibilidad una práctica diaria en nuestro trabajo. Desde desarrolladores hasta creadores de contenido, cada rol en el ecosistema digital tiene el poder de transformar el entorno digital en un espacio inclusivo para todos. Porque un diseño accesible no es solo más justo, sino también más innovador y efectivo.

Artículo escrito por Nana Miminoshvili, Digital Consultant en Burns

 

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