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Netflix no estuvo a la altura en la pelea entre Mike Tyson y Jake Paul

La pelea de Mike Tyson y Jake Paul deja K.O. los servidores de Netflix (y sus usuarios montan en cólera)

Los servidores de Netflix colapsaron durante el combate de Mike Tyson y Jake Paul y muchos suscriptores no pudieron acceder a la retransmisión en directo de la pelea.

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

El combate protagonizado el pasado viernes por Mike Tyson, el que fuera campeón del mundo de los pesos pesados en boxeo, y el influencer y el boxeador Jake Paul se perfilaba como una de las peleas más esperadas del año. Sin embargo, quienes pudieron ver el combate quedaron francamente decepcionados con lo que pareció a todas luces una farsa en lo que todo (hasta el mínimo movimiento) habría estado 100% amañado. Además, si el combate fue decepcionante sobre el ring, su retransmisión a través de Netflix fue igualmente frustrante para el espectador. Los servidores de la empresa de Los Gatos colapsaron durante el combate y muchos suscriptores de Netflix no pudieron acceder a la retransmisión en directo de la pelea.

Con la retransmisión de este combate Netflix, cuya especialidad es el contenido bajo demanda, quería demostrar que su plataforma era también perfectamente apta para la emisión de deportes en directo. La pelea de Mike Tyson y Jake Paul se retransmitió en exclusiva a través de Netflix. Sin embargo, lo cierto es que durante la retransmisión de tan insigne evento deportivo la plataforma de vídeo en streaming no estuvo a la altura y muchos de sus usuarios (procedentes de todos los rincones del globo) se quedaron con las ganas de ver el combate de marras.

Fallos por doquier en la retransmisión del combate entre Mike Tyson y Jake Paul

Antes de la emisión de la pelea la tecnología de Netflix ya comenzó a dar fallos y muchos usuarios se lamentaron de largos tiempos de espera para acceder a la plataforma. Y cuanto más se acercaba la hora de la retransmisión del combate, más inestable parecía tornarse la tecnología de la plataforma de vídeo en streaming.

Cuando Tyson y Paul pisaron por primera vez el ring a la 6 de la madrugada (hora española), muchos suscriptores de Netflix fueron incapaces de conectarse a la emisión de la pelea. Usuarios de todos los rincones del planeta comenzaron a lamentarse en las redes sociales de que no podían acceder a la retransmisión del combate. Y aquellos que sí pudieron ver la pelea de boxeo criticaron la mala calidad de imagen de la emisión. Quienes sí pudieron conectarse al streaming del combate no pudieron disfrutar de la emisión ni en HD ni en SD sino en baja resolución con la imagen extraordinariamente pixelada. Los fallos técnicos durante la retransmisión causaron lógicamente mucha frustración entre los fans, en particular de aquellos afincados en Europa, que habían madrugado mucho o habían permanecido despiertos durante toda la noche para ver la pelea entre Mike Tyson, de 58 años, y Jake Paul, de 27 años.

Los problemas técnicos que lastraron la retransmisión recordaron a algunos hasta cierto punto las dificultades tecnológicas con las que se topaba invariablemente la red de redes allá por los años 2000. Sin embargo, por aquel entonces los internautas estaban más predispuestos a ser confrontados con vídeos en baja resolución, cuya mala calidad de imagen era a veces simplemente atribuible a su mala conexión a internet.

Un combate deslucido dentro y fuera del ring

La buena noticia es que quienes no pudieron ver el combate a través de Netflix tampoco se perdieron demasiado, ya que en el plano puramente deportivo la contienda, calificada por algunos de pelea de aficionados, fue absolutamente decepcionante. Y las ocho rondas de las que constó el combate fueron lo que se esperaba de una pelea entre un joven de 27 años y amateur en el universo del boxeo y un hombre de 58 años cuya forma física alcanzó su punto más álgido cuando su oponente ni siquiera había nacido.

Sobre el ring Paul se movió un poco más que Tyson, aunque no lo hizo necesariamente mejor que su contrincante, visiblemente extenuado tras apenas dos rondas. Finalmente, Paul se impuso a Tyson y puede presumir ahora de haber derrotado al legendario boxeador, cuya cuenta corriente ha crecido como la espuma gracias a un único combate que ha lacerado inevitablemente su legado (pero que ha saneado, sin embargo, su economía).

Pese a lo deslucida que resultó la pelea entre Paul y Tyson dentro y fuera del ring, lo cierto es que Netflix asegura que 60 millones de hogares en todo el mundo vieron pelear al influencer y al icónico boxeador.

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