t2ó analiza las tendencias principales del sector de la automoción
Las principales tendencias tecnológicas que impulsarán el sector de la automoción
A través de un nuevo informe t2ó Industry, descubrimos cuáles serán los principales avances tecnológicos que marcarán el rumbo de la automoción en los próximos años.
El avance de las tecnologías emergentes ha impulsado una transformación sin precedentes en los últimos años en el sector de la automoción. Con el auge de la digitalización, las marcas automotrices enfrentan una realidad llena de retos, donde la Inteligencia Artificial, el Big Data, la robótica y las tecnologías inmersivas como la Realidad Virtual y Aumentada (VR/AR) juegan un papel crucial. Estas herramientas no solo están redefiniendo los procesos de producción, sino también la experiencia de los consumidores, la eficiencia de los vehículos y la personalización de los servicios.
En este contexto, t2ó ha lanzado una nueva publicación de su formato t2ó Industry donde explora cómo estas tecnologías lideran esta transformación. Este informe muestra cómo los actores del sector están adaptándose a esta revolución digital para mantenerse competitivos en un mercado cada vez más exigente y globalizado. Para ello, además, han contado con la participación de Federico Pérez Casas (Co-Founder & CEO at Aivora Solutions).
Descarga el informe completo aquí.
Las principales tendencias tecnológicas que están transformando el sector
Tras llevar a cabo un análisis de la actualidad del sector, desde t2ó enmarcan algunas de las tendencias tecnológicas principales que destacarán este año en el sector automotriz, así como ejemplos que son representativos de estos cambios:
Inteligencia Artificial (IA)
La Inteligencia Artificial es uno de los pilares fundamentales que está revolucionando la industria automotriz. Esta tecnología permite optimizar procesos, mejorar la seguridad y personalizar la experiencia de conducción. Un ejemplo claro es el uso de la IA para la creación de contenido audiovisual personalizado, como lo hace MotorK con su herramienta AI Video. Esta solución permite a concesionarios y fabricantes generar videos en minutos, mejorando la presentación de los vehículos y maximizando las oportunidades de venta. Además, Toyota ha integrado IA en sus procesos de diseño, utilizando algoritmos para optimizar la resistencia aerodinámica y mejorar la eficiencia de sus vehículos. Esta aplicación no solo acelera los ciclos de diseño, sino que también mejora la seguridad y el rendimiento de los automóviles.
Por otro lado, la IA está detrás de innovaciones cruciales como los vehículos autónomos y los asistentes de voz inteligentes. Estas herramientas, además de mejorar la experiencia del usuario, hacen más segura la conducción. Volkswagen, por ejemplo, ha desarrollado el AI Lab, un centro global dedicado a la investigación de tecnologías basadas en IA para mejorar la conectividad y automatización de sus vehículos, mientras que General Motors está utilizando IA para diseñar baterías de coches eléctricos más eficientes.
Realidad Virtual y Realidad Aumentada (VR/AR)
Las tecnologías inmersivas como la Realidad Virtual y Aumentada están ganando terreno en la industria automotriz, transformando tanto los procesos de diseño como la experiencia del cliente. Un caso destacado es la campaña de Ford en la que utilizaron VR para presentar su modelo eléctrico Explorer en el programa El Hormiguero, brindando a los espectadores una prueba de conducción virtual. Esta innovadora acción de marketing demostró cómo las marcas pueden utilizar tecnologías inmersivas para crear experiencias más atractivas y dinámicas.
Otro ejemplo es Honda, que presentó su experiencia de movilidad en realidad extendida durante el festival SXSW 2024. Los usuarios se sumergieron en mundos virtuales mientras experimentaban el uso de su dispositivo de movilidad personal UNI-ONE, lo que abre la puerta a nuevas formas de entretenimiento y movilidad. Estas tecnologías no solo mejoran la interacción con el producto, sino que también optimizan los procesos de mantenimiento y diseño al permitir que los ingenieros simulen y ajusten detalles en entornos virtuales antes de la producción física.
Big Data
El Big Data se ha convertido en el nuevo combustible de la industria automotriz, impulsando la eficiencia, la seguridad y la personalización de los vehículos. Stellantis, a través de su división Mobilisights, está aprovechando los datos de millones de vehículos conectados para ofrecer servicios avanzados como seguros personalizados y gestión del tráfico. Esto permite a las marcas ofrecer soluciones más precisas y optimizadas para sus clientes, basadas en datos reales obtenidos en tiempo real.
Por su parte, Porsche utiliza el Big Data para mejorar la experiencia de conducción, almacenando y analizando grandes volúmenes de datos generados por sus vehículos. Estos datos se envían a la nube, donde se analizan para mejorar la seguridad y el rendimiento del vehículo. Además, McLaren ha implementado big data en sus coches de Fórmula 1, lo que les permite analizar en tiempo real parámetros críticos como la temperatura del motor o la presión de los neumáticos, anticipándose a posibles problemas antes de que se manifiesten.
Robótica
La robótica ha sido un motor clave en la evolución de la producción automotriz. Hoy en día, los robots no solo participan en la fabricación de vehículos, sino que colaboran con los humanos en tareas complejas. Tesla ha sido pionera en este ámbito con el despliegue de robots humanoides, conocidos como Optimus, en sus fábricas. Estos robots están realizando tareas repetitivas de manera autónoma, lo que permite a la empresa mejorar la eficiencia y reducir los costes de producción.
Hyundai, por otro lado, ha implementado robots móviles autónomos y sistemas basados en IA para trabajar junto a los empleados en su Centro de Innovación en Singapur. Estos robots se encargan de tareas logísticas, como el transporte de piezas, y colaboran en la producción, lo que optimiza la seguridad y precisión del proceso. La colaboración entre robots y humanos se está convirtiendo en un estándar en la industria automotriz, impulsando la producción a niveles nunca antes vistos.