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Una auténtica odisea (y también un incordio): así era enviar emails en el año 1984

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

emailsA menudo nos lamentamos de lo abarrotadísima que está la bandeja de entrada de nuestro correo electrónico. Sin embargo, lo cierto es que en la mayor parte de los casos nos quejamos de vicio. Si echáramos la vista atrás, a los años 80, por ejemplo, le podríamos probablemente bastantes menos pegas al email y lo veneraríamos quizás como a un dios.

Y es en los 80 para enviar correos electrónicos, eso que hoy nos parece casi un juego de niños, había que armarse de muchísima paciencia. Así lo deja al menos a las claras este vídeo que, filmado allá por el año 1984, demuestra los complicadísimo (y engorrosísimo) que era mandar correos electrónicos con el antediluviano sistema Prestel.

Esta auténtica reliquia, que a lo mejor obra el milagro de humedecer los ojos de los más nostálgicos, forma parte del programa Database, emitido en los 80 por la cadena británica Thames TV y dirigido a los “nerds” de aquella época.

En el vídeo de marras el experto en informática Julian Grün y su esposa Pat explican al espectador cómo, con la inestimable ayuda de Prestel y del proveedor de información Micronet 800, era posible conectarse a internet con un trasnochado teléfono de rueda e intercambiar pequeños mensajes (o emails).

Del vídeo destaca también otra anécdota, relacionada en esta ocasión con el ordenador en el que trabajan Julian y Pat. Estos dos “geeks” de manual confiesan que comparten su computadora con otros amigos. Algo, por otra parte, totalmente normal, puesto que los ordenadores personales no eran por aquel entonces accesibles a todos los bolsillos. Además, el sistema Prestel que utilizan Julian y Pat en el vídeo costaba en los 80 la friolera de 16.000 libras al año. ¡Como para no compartir!

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