Todo sobre la supuesta prohibición de las patatas de jamón
¿Será este el fin de las patatas de jamón? Todo sobre la decisión de la UE
En las últimas horas, las redes sociales han sido un hervidero incandescente (casi en el sentido literal de la expresión) ante lo que los usuarios han calificado como la inminente prohibición de las queridas y amadas patatas de jamón. Pero, ¿es esto cierto? ¿Ruffles dejará de producir las patatas más icónicas de la historia de los snacks en España? ¡Te lo contamos!
Ante la polémica, desde PepsiCo han querido dejar claro que: «Ninguna de las patatas fritas y snacks de PepsiCo en España (marcas Lay’s, Ruffles, Doritos, Fritos, Cheetos, …) contienen dichos aromas de humo ya que han sido eliminados, anticipándonos a la regulación europea.» Con lo cual, las Ruffles no corren ningún tipo de peligro y no tienes de qué preocuparte.
¿Qué es exactamente lo que ha prohibido la Unión Europea? ¿Desaparecerán las patatas de jamón?
Aunque hay miles de artículos circulando por internet sobre este asunto, además de sobre las horribles consecuencias que podrían traer consigo la cantidad de patatas de jamón ingeridas a lo largo de nuestra vida, la realidad es que este snack no va a ir a ninguna parte, pues la UE no ha prohibido su venta.
Esta polémica, en la que han entrado el sabor a jamón y el sabor a barbacoa, surge a raíz de la decisión de la Unión Europea de no renovar la autorización del uso de algunas sustancias que permiten a las empresas alimentarias conseguir ese sabor ahumado tan característico. ¿El motivo? Se ha demostrado que estas sustancias o ‘humos’ podrían tener riesgos para la salud. Pero, como explican desde Maldita.es, estos aromas no se usan exclusivamente en la formulación de este tipo de snacks, ni se han prohibido las patatas de jamón como tal.
Entonces, ¿qué va a ocurrir?
En noviembre de 2023, la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimementaria) publicó evaluaciones de riesgo de ocho aromas de humo, encontrando sustancias genotóxicas en seis y falta de datos en los otros dos. La EFSA no pudo descartar preocupaciones de genotoxicidad en ninguno, indicando un posible riesgo elevado de efectos perjudiciales. La probabilidad de estos efectos varía según factores como la genética y los hábitos dietéticos, y no se ha investigado la incidencia de estos efectos por consumo de productos con estos aromatizantes.
Además, desde Maldita.es, y en un interesante hilo de Twitter (ahora X) de Beatriz Robles, dietista-nutricionista y tecnóloga de los alimentos, se explica que «los recientes dictámenes de la EFSA se refieren exclusivamente a los aromas de humo que pueden añadirse a los productos alimenticios, no a los productos alimenticios en sí. De ahí que no se apliquen a los que se ahúman y que no se plantee prohibir los procesos de ahumado tradicionales, como indica la Comisión Europea».
Se está montando un lio importante con el tema de los aromas de humo que van a "prohibirse" y nos van a arrebatar las patatas fritas sabor jamón.
— Beatriz Robles (@beatrizcalidad) July 31, 2024
¿Tendremos que renunciar a este placer tan español? Vamos a ver si podemos arrojar un poco de luz ?#patatas #jamón #aromasdehumo pic.twitter.com/RW0i4yUVbr
Ahora, todas las industrias alimentarias que empleen aromas de humo como sustitución al ahumado tradicional tienen 5 años para desarrollar una eliminación progresiva. En caso de que estos aromas aporten sabor (como con las patatas de jamón), el 1 de julio de 2026 es la fecha límite de su uso. En definitiva, lo que harán las empresas alimentarias que empleaban estas técnicas, será emplear alternativas (que de hecho ya existen) y que conseguirán el mismo sabor pero con otros compuestos. Por tanto, no, no van a desaparecer las patatas de jamón, solo variará su receta, evitando su prohibición.