El Washington Post, en la picota por no apoyar a ningún candidato
Más de 200.000 suscriptores dan portazo al Washington Post por no apoyar a ningún candidato
The Washingon Post habría perdido más de 200.000 suscriptores desde que hiciera pública su decisión de no respaldar a ningún candidato en las próximas elecciones.
En una de las elecciones presidenciales más decisivas de los últimos años el prestigioso rotativo The Washington Post ha eludido respaldar a ninguno de los candidatos que concurrirán el próximo 5 de noviembre en las urnas: Kamala Harris y Donald Trump. Esta controvertida decisión habría soliviantado al equipo editorial del diario y habría desencadenado asimismo un aluvión de cancelaciones por parte de las suscripciones de la publicación.
Que The Washington Post haya decidido no procurar soporte a ningún candidato presidencial es algo insólito, pues en el pasado el diario sí había tomado tradicionalmente partido por alguno de los postulantes a la Casa Blanca. Y la neutralidad con la que la publicación afronta los próximos comicios allende los mares ha sentado al parecer a cuerno quemado a los lectores de la cabecera.
De acuerdo con datos manejados por NPR y facilitados por personas cercanas a The Washingon Post, el diario habría perdido más de 200.000 suscriptores desde que hiciera pública su decisión de no respaldar a ningún candidato. Esta cifra no ha sido confirmada en todo caso por el propio periódico.
No obstante, si la cifra es efectivamente correcta, estaríamos ante un monumental golpe financiero para la publicación. Según NPR, The Washington Post tenía más de 2,5 millones de suscriptores el año pasado y la mayor parte de ellos accedían la versión digital del diario.
En la plantilla del diario habría sentado muy mal la decisión de The Washington Post de no decantarse por ningún candidato
La ira por la decisión de The Washington Post de no amparar a ningún candidato de cara a las próximas elecciones presidenciales se habría apoderado no solo de los lectores sino también del equipo editorial del diario.
The Guardian cita, por ejemplo, a un empleado de la publicación que asegura que buena parte de la plantilla está efectivamente «muy enfadada». Al fin y al cabo, si The Washington Post sigue perdiendo suscriptores, el periódico estará abocado probablemente a empuñar las tijeras y efectuar recortes en su plantilla.
En las décadas más recientes The Washington ha acostumbrado a decantarse específicamente por alguno de los candidatos a las elecciones presidenciales, que han estado siempre invariablemente adscritos al Partido Demócrata. Sin embargo, por primera vez en mucho tiempo el diario se ha abstenido de dar públicamente su respaldo a la candidata demócrata Kamala Harris, un respaldo que muchos en el seno del diario daban por sentado y que al no concretarse, ha causado mucho malestar entre los integrantes el equipo editorial del rotativo.
«The Washington Post no respaldará a ningún candidato», escribía hace unos días en un artículo editorial William Lewis, editor y CEO de la cabecera. Además, la neutralidad del diario se mantendrá también en futuros comicios, enfatizaba Lewis en ese editorial. El periódico, que fue adquirido por el multimillonario Jeff Bezos en 2013, desea así «regresar a sus raíces».
Es inevitable que esto pueda ser interpretado como «el respaldo tácito a un candidato» o la «condena de otro», decía Lewis en el editorial publicado el pasado 25 de noviembre por The Washington Post. «Nosotros no lo vemos así», insistía Lewis. Y se trata de una decisión perfectamente alineada con los valores que siempre ha defendido The Washington Post, incluyendo «la libertad humana en todos sus aspectos».
¿Es cobarde un medio cuando enarbola la bandera de la neutralidad?
La decisión de The Washington Post no ha sublevado solo a los lectores del diario. Marty Baron, exdirector del periódico, tilda esa decisión de «cobardía» por parte la publicación. Y la víctima en último término de esa cobardía será la democracia, asevera Baron en un post publicado en X. Según Baron, Trump contemplará esa decisión como «una invitación a seguir intimidando» a Bezos, propietario de la cabecera. Algunos sospechan que, evitando procurar soporte a Kamala Harris, Bezos querría eludir una eventual «vendetta» contra él si Donald Trump lograra imponerse en las urnas el próximo 5 de noviembre.
«Es preocupante la falta de carácter de una institución célebre por su valentía», subraya Baron. Conviene recordar que The Washington Post hizo suyo en 2017 el eslogan de «Democracy Dies in Darkness» (La democracia muere en la oscuridad). Y ese poderoso lema aparece, de hecho, debajo del logo del rotativo.
El propio Jeff Bezos ha defendido la decisión de The Washington Post de no amparar la candidatura ni de Kamala Harris ni de Donald Trump en un artículo de opinión que vio ayer la luz en la publicación. En ese artículo Bezos enfatiza que no hay intereses personales tras la decisión de no respaldar a ningún candidato. «La mayor parte de la gente cree que los medios son partidistas. Quien no lo vea está ignorando la realidad, y quienes luchan contra ella pierden. Sin embargo, la realidad es una campeona invicta», dice Bezos.
El propietario de la prestigiosa cabecera dice en su artículo que no permitirá que The Washington Post se hunda en la irrelevancia y la insignificancia mientras la gente se informa a través de podcasts escasamente informados y de publicaciones en las redes sociales. «Las recomendaciones de los medios en unas elecciones no persuaden a además a nadie de votar a un candidato en particular», indica Bezos. Y tales recomendaciones no hacen sino crear una percepción de partidismo y de no independencia en los medios de comunicación, denuncia el dueño de The Washington Post.