Starbucks reemplaza a su CEO para tratar de espolear las ventas
Starbucks estrena nuevo CEO con la esperanza de revigorizar sus descafeinadas ventas
Laxman Narashimhan, CEO de Starbucks desde hace poco más de un año, dejará su cargo y será reemplazado por Brian Niccol, consejero delegado de la cadena de restaurantes "tex-mex" Chipotle.
No es ningún secreto que Starbucks no atraviesa definitivamente por su mejor momento. Y como siempre que las cosas se tuercen, hay que tratar de buscar culpables, han comenzado ya a rodar cabezas en la famosa cadena de cafeterías. Laxman Narashimhan, CEO de Starbucks desde hace poco más de un año, dejará su cargo y será reemplazado por Brian Niccol, consejero delegado hasta la fecha de la cadena de restaurantes «tex-mex» Chipotle.
En los últimos meses Starbucks ha tenido que bregar con ventas a la baja, las cuales están directamente emparentadas con la inflación (absolutamente encabritada en Estados Unidos) y con las llamadas al boicot contra la marca como consecuencia de la guerra que se libra actualmente en Gaza.
Howard Schultz, que fue CEO de Starbucks hasta el año pasado, hizo posible la metamorfosis de la empresa en una multinacional de hechuras colosales con miles de establecimientos repartidos por todo el globo y sigue vinculado a la compañía en calidad de accionista y presidente emérito, asegura que Niccol es «el líder que necesita Starbucks en un momento crucial en su historia». «Tiene mi respeto y todo mi apoyo», asevera Schultz.
El cambio de liderazgo en Starbucks, que se habría estado gestando en los últimos dos meses, ha tenido por lo pronto un efecto balsámico en los parqués bursátiles, donde los títulos de la compañía se dispararon ayer más de un 20%.
En julio Starbucks anuncio que sus ventas globales habían sufrido una caída interanual del 3% en el periodo comprendido entre abril y junio de 2024. La debilidad de la compañía durante este periodo fue particularmente conspicua en Estados Unidos y China.
Desde hace tiempo Starbucks lidia con aceradas críticas por las largas colas que se forman en sus establecimientos y también por el incremento de los precios de sus productos, ya de por sí extraordinariamente onerosos.
Debido a los problemas que acechaban desde hace varios meses a Starbucks, el fondo activista de inversión Elliott Investment Management, que adquirió hace poco una participación mayoritaria en la empresa, habría presionado a la multinacional para emprender cambios.
Narasimhan, el CEO saliente de Starbucks, fue seleccionado personalmente por Howard Schultz, su antecesor en el cargo, en 2022 y tomó las riendas de la compañía en marzo de 2023.
Brian Niccol llega a Starbucks con el aval de su brillante gestión en Chipotle
Sin embargo, pese a fue el propio Schultz quien eligió a dedo a su reemplazo, el ex -CEO de Starbucks no tuvo prurito alguno a la hora de hacer pública su preocupación por el devenir de la compañía hace unos meses.
Niccol, el nuevo CEO de Starbucks, lleva al timón de Chipotle desde 2018 y ha ayudado a la marca a recuperarse después de que su reputación se viera seriamente en entredicho por una serie de intoxicaciones alimentarias.
Durante su mandato al frente de Chipote el valor de las acciones de la cadena subió de los 7 a los 50 dólares, la multinacional inauguró casi 1.000 nuevos locales y introdujo asimismo nueva tecnología para automatizar los procesos en sus cocinas.
En los últimos meses, cuando otras cadenas de restauración se han visto acechadas por la desaceleración en las ventas, Chipotle se las ha ingeniado para continuar pegando el estirón.
«Es duro abandonar una empresa tan fantástica y tan llena de tanta gente talentosa con la que he tenido el placer de trabajar, pero me voy sabiendo que el negocio está en buena forma y que está abocado a seguir creciendo gracias a su sólido y experimento equipo de liderazgo», dice Niccol.
Algunos analistas creen que Niccol lo tendrá, no obstante, en Starbucks bastante más complicado para prosperar que en Chipotle. Al fin y al cabo, Starbucks es no solo una empresa mucho más grande, sino que los que problemas que arrostra son también mucho más complejos.
Tras los confinamientos derivados de la crisis del coronavirus, Starbucks dio un fuerte acelerón a sus ventas. Sin embargo, la compañía no tardó en toparse con otros problemas. En 2021 varios trabajadores de la cadena formaron un sindicato y desde entonces la empresa ha terminado enzarzada en una sempiterna lucha con esta unión sindical, lo cual ha terminado erosionando a la postre su reputación.
El año pasado Starbucks tomó la determinación de denunciar a este sindicato por publicar en las redes sociales un post en el que se solidarizada con el pueblo palestino. Y esta disputa degeneró a su vez en llamadas al boicot contra Starbucks en las plataformas 2.0.