¿Cómo el retail tradicional está redefiniendo su propio territorio en experiencias de Live Shopping?

En el reciente Live Shopping de Zara en su su sitio de e-commerce, protagonizado por Cindy Crawford y Kaia Gerber, no solo asistimos a una acción innovadora, sino que también observamos cómo la venta online sigue evolucionando para crear experiencias más integradas y humanas, que reducen la distancia entre la inspiración y la compra. Este tipo de iniciativas ofrecen lecciones clave para las marcas que buscan mantenerse relevantes en el espacio de social commerce.
En SAMY Alliance, la agencia global de marketing con ADN social-first especializada en servicios integrales de comunicación, marketing digital y social media, analizamos cómo el Live Shopping está revolucionando la manera en que las marcas interactúan con sus audiencias y generan ventas. En este caso, Zara logró crear una experiencia que combinó aspiracionalidad, conexión, interacción en tiempo real y una experiencia de compra sin fricciones.
Una de las mayores ventajas del Live Shopping es la inmediatez y fluidez que inyecta en el proceso de compra. Para los consumidores, el journey se simplifica, permitiéndoles pasar de la inspiración a la adquisición en un solo clic, eliminando barreras. Para las marcas, esta experiencia minimiza las fricciones y el riesgo de pérdida de clientes, ya que el ciclo de consideración a conversión se acorta drásticamente, permaneciendo siempre dentro de un mismo ecosistema.
Zara apuesta por el Live Shopping
¿Por qué marcas como Zara apuestan por formatos de Live Shopping en sus propios sitios de E-commerce? Desde mi punto de vista, porque les da completo control de la experiencia de marca y de compra. Pero también -e igualmente importante- porque les brinda información relevante sobre leads de calidad. Al realizar estas experiencias en su propio sitio web, Zara es capaz de obtener valiosos datos sobre sus clientes actuales y potenciales, quienes son atraídos por experiencias de calidad, y que probablemente tengan mayor valor para construir relaciones a largo plazo. Esta campaña es un claro ejemplo de cómo el diseño de una acción de Live Shopping no se limita a las capacidades y herramientas disponibles en plataformas sociales como Tik Tok, sino que puede ajustarse a diferentes necesidades y oportunidades.
Otra gran lección que nos deja Zara es cómo utilizar contenido auténtico para generar un impacto duradero en las estrategias de Live Shopping. El formato de esta acción combinó el glamour de dos íconos del mundo de la moda -cuya dinámica madre/hija conectó con diferentes audiencias- con momentos cotidianos y naturales, como cantar en el auto. Esta mezcla de aspiracionalidad y cercanía refuerza la influencia y la credibilidad, dos elementos clave para una campaña de social commerce exitosa.
Durante el evento, la interacción en vivo permitió a la audiencia sentirse parte de la experiencia, generando un sentido de pertenencia y comunidad. Sin embargo, esta dinámica plantea un desafío para las marcas: mantener el engagement en tiempo real y garantizar un community management y customer care eficaces. Este nivel de participación requiere una gestión activa y ágil para mantener la conversación fluida y asistir a los consumidores en su proceso de compra.
Además, como el contenido no muere al finalizar la transmisión, sino que sigue accesible en el sitio web y otros canales, tiene un potencial a largo plazo que las marcas pueden seguir explotando y monetizando.
En conclusión, creo que lo más interesante de este caso es cómo el Live Shopping se ha convertido en una herramienta poderosa para humanizar la experiencia de compra en plataformas digitales, que por naturaleza tienden a ser frías y transaccionales. Las marcas que adopten este formato tienen la oportunidad de crear una conexión más profunda y auténtica con sus audiencias, acortando el journey del consumidor y fomentando la lealtad.
El Live Shopping tiene la capacidad de fusionar objetivos de branding, consideración y conversión en una sola acción, maximizando el retorno, potenciando el engagement, mejorando la experiencia de compra y fortaleciendo la relación entre marcas y consumidores.
Por Patricia Aragón, Global Director Commerce & Innovation – ES&I de SAMY Alliance
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