Recorrido
El recorrido es el itinerario seguido por los clientes que visitan un establecimiento, es decir, la forma en la que organizamos los productos, los recorridos, los pasillos o, incluso, los colores dentro de un pequeño comercio.
¿Para qué sirve el recorrido?
El objetivo del recorrido del cliente es lograr una fluidez que permita a todas las personas que entran en la tienda moverse de manera eficiente. Esto debe garantizar, además, que los clientes puedan hacer mucho más que coger un producto, pagar y marcharse.
Zonas del recorrido
- Las zonas calientes son las que se sitúan dentro del área de circulación natural de los clientes. Estas zonas reúnen uno o varios requisitos que atraen a los clientes y hacen que sean más transitadas, como por ejemplo, la zona de cajas y mostradores.
- Las zonas frías están formadas por espacios que tienen elementos negativos que perjudican la circulación de las personas o provocan una mala visualización de la zona. Estas zonas pueden encontrarse detrás de pilares, en rincones del local.
- el camino del oro que es el recorrido que el cliente hace desde el punto de acceso hasta la zona de cajas. Este trayecto está muy valorado porque conecta dos puntos calientes muy relevantes, y por esta zona es por donde más clientes circulan.
¿Cómo hacer un buen recorrido?
- Los clientes circulan en el sentido contrario a las agujas del reloj: cuando entramos en una tienda lo más común es que nuestro instinto nos haga girar hacia la derecha. Este aspecto puede aprovecharse para situar los productos más demandados al final de ese recorrido pre-configurado, de manera que se animará a ver toda la exposición.
- Evitar los espacios con varios pisos: te permite disfrutar realmente de un local amplio y accesible desde la misma entrada, sin necesidad de cambios de altura.
- Pasillos anchos: un paso estrecho que implique cercanía entre personas eliminará las ganas de recorrer una zona de exposición aunque allí se encuentre un producto de interés. Los pasillos tienen que ser cómodos, limpios y seguros. Además deben estar adaptados a las personas con movilidad reducida.
- Zonas de transición: Al entrar en una tienda, es necesario un área en el que orientarse y adaptarse al espacio. Por ello no debemos sobrecargar la zona de la entrada, ya que de esa forma podemos agobiar a nuestros clientes y que se desorienten.
- Una buena iluminación: ofrecer una iluminación que haga al producto el gran protagonista y, al mismo tiempo, que ayude a generar el recorrido.
- Conocer al Target: debes conocer los hábitos de compra de los usuarios y toda la información posible de cada uno de ellos. Conocer el tipo de público nos puede dar una idea muy aproximada de los hábitos de compra más usuales de este tipo de perfiles. Conocer las necesidades de ese público objetivo al que nos dirigimos. Conocer sus gustos y preferencias nos ayudará a redefinir los pasillos.
- El mobiliario también puede ser un gran aliado para este tipo de técnicas de retail branding, ya que pueden ayudar a delimitar un recorrido específico dentro de las tiendas.
Saber más sobre recorrido
- Definición de «establecimiento»
- Definición de «merchandising»
- Definición de «punto de venta»