El diseño marca la diferencia
Perfumes: antes de olerlos, los ves. Y las marcas lo saben
Los perfumes no son solo los ingredientes que los conforman, también cuenta el complejo diseño de los envases y la forma de venderlos
El papel del packaging dentro del mundo de la perfumería es simplemente, fundamental. Las marcas que conforman la industria lo saben bien, y cuidan al detalle el envase de sus productos. También lo saben en los negocios en los que se venden estos artículos. Por ejemplo, Paco Perfumerías es una perfumería online en la que se ofrecen muchas de las fragancias con los botes más emblemáticos de todo el mercado.
La identidad del perfume está también en su envase
De hecho, el packaging de los perfumes es a día de hoy uno de los principales elementos de las estrategias de las marcas, y un factor clave a la hora de conectar con los consumidores. Tanto es así, que es posible saber lo que tiene que decir un perfume con tan solo observar el bote que lo contiene.
Es tal la importancia del envase de un perfume a la hora de crear una marca, que no solo se cuida a la hora de realizar un diseño, sino también llegado el momento de producirlo. Aunque la producción es bastante más industrial que tiempos atrás, algunas creaciones son auténticas obras de arte.
Ya lo dicen algunos expertos: en el mundo de la perfumería, a veces el bote resulta más costoso de producir que el propio producto. Los envases son elementos sometidos a evolución constante, y se utilizan para destacar y para conectar con la audiencia a la mayor rapidez, haciendo que el perfume que contienen sea especialmente deseado.
Consecuencia de todo lo anterior es la situación que se da cuando se producen períodos de muchas ventas en perfumería, momentos en los que los frascos de perfume son cada vez más complejos, intentando destacar por encima de todos los competidores.
Un mensaje implícito en cada tarro
Tanto la botella como el nombre de un perfume son elementos que intentan transmitir un mensaje acerca de una fragancia. Muchas veces, existen perfumes con olores bastante similares o con notas olfativas si no iguales, al menos parecidas. De modo que para conseguir diferenciar unos de otros, se recurre a la forma de venderlos.
Los perfumes son productos complejos, en los que se utilizan distintas notas olfativas para lanzar mensajes también diferentes. La combinación de dichas notas es lo que hace que una fragancia diga tal o cual cosa, y que transmita determinados valores o sensaciones.
No obstante, no solo los perfumes y los ingredientes que los conforman siguen una especie de lenguaje, sino que también sus presentaciones tienen uno. Los envases de los perfumes suelen seguir unas pautas, de forma que viéndolos, sea sencillo saber lo que se está vendiendo, y los valores que conlleva.
Basta con echar un vistazo por una perfumería para ser consciente de la gran cantidad de referencias de perfumería que hay en ellas. Muchas con fecha de caducidad, ya que año tras año salen al mercado gran cantidad de perfumes que no consiguen hacerse un hueco y desaparecen. Ante un panorama como este, a las marcas no les queda más remedio que competir duramente para conseguir la atención del mayor número de consumidores posible.
Nota de prensa