¿Perderá Google su trono en favor de la inteligencia artificial?
¿Es el fin de la era Google? La inteligencia artificial desafía su hegemonía en las búsquedas
Con la inteligencia artificial esperando su turno para tomar el relevo, la era de Google como motor de búsqueda por defecto podría estar acercándose a su fin.
Desde que la justicia estadounidense declaró culpable de prácticas monopolísticas a Google, las teorías en torno a cómo iba a gestionar la situación la empresa de Silicon Valley se cuentan por miles, pero la que parece llevarse la palma, es la de la inteligencia artificial.
Durante más de dos décadas, la frase «búscalo en Google» ha sido sinónimo de «busca en Internet». La hegemonía de Google en el mercado de las búsquedas ha ocupado más del 90% de la cuota de mercado, y su dominio parecía inquebrantable. Sin embargo, recientes acontecimientos podrían estar marcando el inicio de un cambio de paradigma en el panorama de las búsquedas online.
La inteligencia artificial podría ganarle terreno a Google
El impacto del mencionado fallo antimonopolio contra Google y la irrupción de soluciones de búsqueda impulsadas por inteligencia artificial, como ChatGPT de OpenAI, están poniendo en jaque el hasta ahora imbatible dominio de Google. Este fallo histórico concluyó que Google había monopolizado ilegalmente el mercado de las búsquedas en línea, en gran parte debido a su capacidad para establecer acuerdos que lo convirtieron en el motor de búsqueda predeterminado en la mayoría de los navegadores, incluyendo Safari. Aunque Google ya ha anunciado su intención de apelar la decisión, las implicaciones de esta sentencia podrían ser significativas, dependiendo de la dureza de las medidas correctivas que se impongan.
Mientras tanto, el avance de la inteligencia artificial en el ámbito de las búsquedas ha añadido otra capa de incertidumbre sobre el futuro de Google. La rápida adopción de ChatGPT demuestra el potencial disruptivo de estas nuevas tecnologías basadas en IA. Aunque Google sigue siendo el líder indiscutible, los cambios en el comportamiento de los usuarios podrían empezar a erosionar su dominio, especialmente si las herramientas basadas en IA continúan mejorando y ofreciendo alternativas atractivas para los consumidores.
A pesar de todo, hay quienes dudan de que este reciente fallo antimonopolio provoque un cambio drástico en el corto plazo. No obstante, con la inteligencia artificial esperando su turno para tomar el relevo, la era de Google como motor de búsqueda por defecto podría estar acercándose a su fin. La pregunta ahora es si Google será capaz de adaptarse a este nuevo entorno o si, finalmente, la evolución tecnológica acabará desplazando al gigante de las búsquedas de su trono.