Financial Times aplacará la voraz hambre de contenidos de OpenAI
OpenAI forja un acuerdo con Financial Times para nutrirse de los contenidos del rotativo económico
OpenAI se ha aliado con Financial Times para que el prestigioso rotativo económico le proporcione acceso a sus contenidos y pueda utilizar esos contenidos en el entrenamiento de sus sistemas de IA.
OpenAI necesita una cantidad absolutamente ingente de datos para entrenar sus sistemas de inteligencia artificial (IA) y además los datos de los que se nutre deben estar permeados necesariamente de calidad, razón de más para que la matriz de ChatGPT esté apalancando la mirada en los «publishers» para avituallarse de los datos que de manera tan perentoria necesita. Tras forjar acuerdos similares con «publishers» como Axel Springer o Associated Press, OpenAI se ha aliado con Financial Times para que el prestigioso rotativo económico de origen británico le proporcione acceso a sus contenidos y pueda utilizar esos contenidos en el entrenamiento de sus sistemas de IA.
Financial Times recibirá una cantidad económica que no ha trascendido a la luz a como parte del acuerdo alcanzado con OpenAI. La alianza prevé asimismo que los usuarios de ChatGPT sean agasajados con resúmenes y citas de los artículos de Financial Times y también con links a sus contenidos en las respuestas a los «prompts» planteados por el usuario.
John Riddding, CEO de Financial Times Group, enfatiza que es «correcto» que las empresas de IA remuneren a los «publishers» por sus contenidos.
Si bien Financial Times ha terminado asociándose con OpenAI, otros «publishers» han adoptado un proceder bien distinto con la empresa liderada por Sam Altman. Es el caso de The New York Times, que hace unos meses demandó a OpenAI y a su principal brazo inversor, Microsoft, por el uso ilícito de sus contenidos para entrenar sus modelos de IA.
OpenAI ha sellado previamente alianzas similares con Associated Press, Le Monde, Prisa y Axel Springer
«OpenAI comprende adecuadamente la importancia de la transparencia, la atribución y la compensación, que son absolutamente esenciales para nosotros», señala Ridding. «Redunda simultáneamente en interés de los usuarios que los chatbots de IA se apoyen en fuentes fiables», añade.
Antes de aliarse con Financial Times, OpenAI rubricó también acuerdos de naturaleza similar con la agencia estadounidense Associated Press, el diario francés Le Monde, el grupo español Prisa y la editorial alemana Axel Springer.
Brad Lightcap, COO de OpenAI, hace, por su parte, hincapié en que es importante que la compañía «se apoye en el periodismo de calidad para que sus productos tomen forma».
ChatGPT, el producto estrella de OpenAI, está a la vanguardia de la IA generativa. Sin embargo, a este y otros chatbots se les ha echado a menudo en cara que son entrenados con extensos catálogos de datos tomados directamente de internet que incluyen textos e imágenes que están protegidos por derechos de autor.
De hecho, escritores como Jodi Picoult, John Grisham y George RR Martin han tomado la determinación de demandar a OpenAI por infracción de «copyright» de sus obras en Estados Unidos.
También Getty Images, que detenta la propiedad de una de las colecciones de fotografías más grandes del mundo, demandó en su día en Reino Unido al generador de imágenes Stable Diffusion y lo hizo amparándose en motivos similares.