La nueva demanda de Elon Musk a Open AI
Elon Musk vuelve a demandar a OpenAI y califica sus acciones de "engaño de proporciones shakespearianas"
Elon Musk vuelve a interponer una demanda contra OpenAI y su CEO y co-fundador Sam Altman. En esta nueva demanda, presentada el lunes ante un tribunal federal del norte de California, Musk alega que fue engañado y manipulado para co-crear la compañía de inteligencia artificial. Además, vuelve a defender que Sam Altman y Greg Brockman, incumplieron el tratado fundacional de la empresa al «anteponer los intereses comerciales al bien público«. En la demanda anterior (retirada sin explicaciones por parte de Musk), lo que el empresario alegaba es que OpenAI se creó como una compañía sin ánimo de lucro y que Altman y Brockman habían roto esa premisa. Ahora, el CEO de Tesla reabre el tema y, con ello, el debate.
Como ha facilitado The New York Times, «el caso de Elon Musk contra Sam Altman y OpenAI es un cuento del altruismo sobre la codicia», reza la demanda. «Altman, en concierto con otros acusados, cortejó y engañó intencionadamente a Musk, aprovechándose de la preocupación humanitaria de Musk por los peligros existenciales que plantea la inteligencia artificial«.
La realidad tras la nueva demanda de Elon Musk a OpenAI
Aunque lo que defiende Musk está claro, la realidad es que la gente no termina de entender cuál es el afán del empresario, si él mismo decidió dejar la compañía de IA en 2018 por las «luchas internas de poder». La demanda actual dice que «el Sr. Altman y sus cómplices traicionaron al Sr. Musk» y que «la perfidia y el engaño son de proporciones shakesperianas». Pero, ¿qué pretende conseguir?
La demanda de Musk no es simplemente una cuestión de principios. Alega que OpenAI ha incurrido en publicidad falsa, competencia desleal y violación de contrato. Musk busca que se anule el acuerdo de licencia de los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM) que OpenAI tiene con Microsoft, o que se determine si estos modelos pueden considerarse inteligencia artificial general (AGI). Si los tribunales deciden que los modelos más recientes de OpenAI califican como AGI, Microsoft podría perder el acceso a GPT-4o, uno de los modelos más avanzados de la compañía.
Además, esta batalla legal se produce en un momento en que xAI Corp., la nueva startup de inteligencia artificial de Musk, ha recaudado 6 mil millones de dólares en fondos con una valuación de 24 mil millones. xAI está desarrollando una serie de modelos de lenguaje con capacidades similares a las de GPT-4o y planea mejorar su infraestructura de desarrollo con un superordenador.
El desenlace de esta disputa legal podría tener repercusiones significativas no solo para OpenAI y xAI, sino para toda la industria de la inteligencia artificial. La definición y regulación de lo que constituye AGI es un tema candente en la comunidad tecnológica, y una decisión judicial en este caso podría establecer precedentes importantes. Por ahora, la industria observa atentamente cómo se desarrolla este enfrentamiento entre dos de sus figuras más prominentes.