líderes en noticias de marketing, publicidad y marcas

La curiosidad de una leona que se convirtió en CEO: Next Level con Lucía Angulo (McCann)

Next Level Lucía Angulo
LUCÍA ANGULO

NEXT LEVEL, entrevistas a otro nivel en MarketingDirecto.com

De escribirle cartas de niña a su madre, a convertirse en actual CEO de McCann Worldgroup España y de McCann España. Lucía Angulo revela las claves para ser un NEXT LEVEL del liderazgo.

Video

La pasión por escribir fue una de las razones por las que Lucía Angulo eligió estudiar periodismo. Sus inicios con la pluma y el papel se remontan a las cartas bien desarrolladas que escribía a su madre (que «no eran como las notas que suelen escribir los niños») y a los cuentos que imaginaba, pero con los años ha transitado por un camino de series, libros y más formatos que la han ayudado a desconectar y le han servido de forma «terapéutica», aunque por ahora no haya habido otros ojos que se hayan asomado a ese mundo narrativo, al menos a nivel público.

La curiosidad la ha movido hasta el punto de que en su casa se refieran a ella como «La Leona» por su necesidad de salir a la calle, de explorar, de saber y conocer. 

Más allá de esa inquietud más personal, siempre le ha llamado la atención lo relacionado con el oficio, como escuchar la radio, ojear revistas y, en general, conocer en profundidad la actualidad.

Lucía Angulo, actual CEO de McCann Worldgroup y de McCann España, estudió su carrera en la Universidad de Sevilla, durante la cual hizo prácticas en diversos medios, como en las ondas radiofónicas. Después se trasladó a Madrid a buscar suerte (y trabajo). Tras sus inicios como teleoperadora pasó a Canal+, que fue su primera casa, hasta que le llegó la oportunidad de la mano de Pablo Alzugaray (actualmente fundador de Ernest) de entrar en Shackleton, ya que en ese momento necesitaban una periodista para llevar las elecciones del Real Madrid con Florentino para ser candidato a la presidencia del club. 

Nos acercamos hasta su despacho, enmarcado con la portada del disco «Un verano sin ti» de Bad Bunny «culpa» de una de sus hijas) para conocer de cerca su visión profesional y vital. 

Al filo de la realidad

Esa entrada en Shackleton marcó el comienzo de la transición hacia la industria publicitaria, que no ha soltado hasta ahora. «Hay una parte que no dejo de tener y que está conectada tanto en el mundo periodístico como publicitario», expresa, para a continuación recalcar que ese punto tiene que ver con “la cultura, con la conexión con la realidad y la actualidad, con la conexión con las personas y con influir a través del contenido”. 

Ese mantenerse al filo de lo que está sucediendo afuera es uno de los factores que Angulo destaca tanto del periodismo como de la publicidad. De hecho, a día de hoy, sigue manteniéndose informada siempre que puede, consumiendo la televisión lineal, leyendo entrevistas o viendo el telediario, al mismo tiempo que procura no consumir en exceso plataformas de contenido, puesto que esto la «aleja de alguna manera de la realidad».

En cuanto a lo que más le gusta del mundo de la comunicación, lo tiene claro: las personas. «Es un trabajo en el que estás constantemente en conexión, con tus compañeros, con el equipo interno, con proveedores, con clientes… Es una profesión que retroalimenta. Estás constantemente escuchando a gente nueva». 

Lo que ella define como «la culturilla del publicitario» es otro de esos elementos que destaca de su profesión, es decir, esa necesidad de saber para poder enfrentarse a un reto publicitario con un cliente. «Sé mucho de retail porque llevo una empresa de retail y luego sé mucho de un coche, o de un producto farmacéutico, o de transporte porque llevo Iberia. Como publicitario, en función del tipo de cliente, tienes que conocer cómo es el consumidor, la categoría y la comunicación que hacen los competidores. Estás constantemente aprendiendo y luego si dejas de trabajar con ese cliente, vuelves a cambiar. Esa culturilla constante hace que por lo menos yo sienta que tengo un montón de temas de conversación», apunta. 

Lucía Angulo CEO

1/4

La curiosidad de una leona que se convirtió en CEO

2/4

Next Level con Lucía Angulo (McCann)

3/4

La curiosidad de una leona que se convirtió en CEO

4/4

El sentimiento de pertenencia para ser más fuertes

Si Lucía tiene que destacar un aprendizaje de su vida profesional subraya el aprender a rodearse de buena gente. «Una de las grandes cosas que me ha pasado en mi carrera es que siempre he tenido muy buena gente a mi lado y cuando hablo de buena gente no es tener un buen equipo porque hace bien el trabajo, es tener un equipo cohesionado y un equipo que tiene un objetivo común que está claro», indica. 

El sentimiento de pertenencia es otro de esos elementos que la impulsan en su vida profesional, es decir, el estar donde ha elegido porque así lo ha decidido y compartir los valores y los principios de la compañía de la que forma parte. «Si algún día no quiero estar o si algún día me he querido ir de otro sitio también la  decisión ha sido mía y ser consecuente con el poder que tenemos de decidir dónde queremos estar ayuda a ese sentimiento de pertenencia, a tener un objetivo común con un equipo, a disfrutar por el camino, a ser feliz», subraya. 

Ese es uno de los focos que la iluminan en su nueva etapa al frente de McCann Worldgroup, en la que busca encontrar esa colectividad, esa integración y esa fluidez lo más orgánica posible. Para reforzar esa apuesta cita una frase de Daryl Lee, CEO mundial de McCann Worldgropup: «No es que juntos seamos más grandes, sino que somos más fuertes». Precisamente eso es lo que quiere elevar y evolucionar, esa fortaleza que brinda seguridad. 

«Creo que tenemos una competencia sana. Me siento orgullosa de la industria a la que pertenezco porque nos llevamos bien, nos queremos, nos respetamos. Aplaudimos en LinkedIn el trabajo de unos compañeros porque nos ha gustado y no somos envidiosos y eso sí lo respiro», reconoce, pero sigue echando en falta la unidad, que apunta como una tarea pendiente. 

Para lograr esa unidad y ese sentimiento de pertenencia desplegará todos los aprendizajes que ha adquirido en sus diferentes etapas laborales, desde lo que se ha llevado en una agencia independiente hasta el knowledge más enfocado en una tecnológica como Accenture, incluso sus pinitos como teleoperadora.

«Lo que yo aprendí siendo teleoperadora no lo he aplicado a mi trabajo de comunicación, no lo apliqué en Canal+, no lo apliqué en Shackleton, no lo apliqué en Accenture, no lo estoy aplicando en McCann, pero sí el ser una persona responsable, el colaborar en casa y en compartir esa responsabilidad con los demás», explica. 

Next Level con Lucía Angulo

1/4

Lucía Angulo (McCann)

2/4

La curiosidad de una Leona que se convirtió en CEO

3/4

Lucía Angulo CEO

4/4

Las características de un buen líder

Angulo afronta un nuevo reto, el de ser CEO de McCann Worldgroup Spain. Según ella, aunque aún está aprendiendo cómo ser una buena líder, una de las características es «ser vulnerable». «Cuando un líder parece inquebrantable, imbatible, que puede con todo, al final lo que le estás trasladando a la gente es una frialdad. Y tú también tienes días malos, personales y profesionales. Hay decisiones que tienes que tomar que te hacen daño», asegura.

La empatía, ponerse en el lugar de las personas e intentar conectar son otros de esos rasgos. En su caso, apuesta por «un liderazgo muy colectivo»: «A mí me gusta rodearme de gente. Creo que es también un poco egoísta, porque cuando me rodeo de gente aprendo. Y no es por tomar la decisión, al final uno tiene que tomar la decisión y ser valiente o ser consecuente, pero cuando tú lo haces consensuado con un equipo, a mí por lo menos me hace sentir muchísimo mejor».

Asimismo, Angulo menciona estar abierta a escuchar críticas constructivas y a «intentar pensar en cómo darle un plan de carrera o darle proyección a la gente que tiene al lado». «Hay otras cosas que he aprendido a base de golpes, pero no necesariamente negativos, sino golpes de realidad”, afirma. Como ejemplo, nos introduce en un recuerdo de una formación de Accenture en la que le pidieron que pusiera caras con las que expresara distintas emociones, para luego ver la grabación. «En tristeza yo puse cara de preocupación, lo que significa que cuando yo lo estaba pasando mal o cuando había un mal momento, yo como líder lo que le estaba trasladando al equipo era preocupación, en lugar de que estaba triste o mal».

Un consejo a las nuevas generaciones

«Si lo pongo en lo que a mí me pasó y en lo que yo hice, empezar pronto», aconseja. Ella no ha parado ni un segundo desde la carrera, cuando se lanzó a hacer prácticas en la radio, incluso cuando tenía que tocar temas de los que no sabía. «Todo eso de repente hizo que yo tuviese una disciplina y una madurez súper temprana, porque tenía 19 años y ya estaba yéndome en un autobús desde Sanlúcar al Puerto para poder hacer eso. Estaba en Sanlúcar de vacaciones, pero desde las 8 hasta las 15 tenía que estar en la radio», cuenta.

Al año siguiente creó un periódico especializado en nuevas tecnologías con cuatro o cinco compañeros, lo que ahora recibiría el nombre de «startup». Todo ese bagaje la ha llevado a donde está situada actualmente, pero no presume de ello, sino que al final es fruto de su forma de ser y de vivir la vida: «No quiero ser pedante ni la niña perfecta. Yo no me perdía una feria ni una fiesta con mis amigas. Iba a la radio a las 8, pero a lo mejor me había acostado a las 6 después de una fiesta de disfraces. No renunciaba nunca a nada porque lo quería todo. Entiendo que esa energía igual es muy mía, pero empezar pronto me dio un montón de valores, me dio un montón de experiencia y mis primeras entrevistas de repente me salieron bien».

Libros que recomienda 

Aparte de leer en relación a su trabajo para continuar mejorando, también busca refugio en la lectura para evadirse, como un «oasis en verano». Los cuatro acuerdos, de Miguel Ruiz, es el título del libro que nos recomienda. “Está basado en la cultura tolteca y es impresionante porque trabaja mucho sobre la persona, y su primer acuerdo es que seas impecable con tus palabras”, describe. Así, procede a explicar que cómo nos hablamos a nosotros mismos influye en cómo nos vemos y en la identidad que nos forjamos. “Sé impecable en tus palabras”, repite. 

Otro volumen que aconseja es Egoísmo del bueno, de su amigo José Antonio Ritoré, «muy cortito, muy bonito y vinculado con el activismo y la solidaridad». «Él fue el director general y de campañas de Change.org y ha volcado en este libro toda su experiencia con casos reales y su experiencia personal», indica.

La Lucía del futuro

«Me encantaría verme aquí», reconoce Lucía cuando le pregunto por su futuro. La profesional indica que tiene “muchísimo por hacer” y que ahora está en el proceso de on boarding con todas las agencias y los clientes. 

Más allá del ámbito laboral, y guiada por su miedo a la soledad, se ve rodeada de gente y acompañada. Para terminar, le dedica este mensaje a la Lucía que está por llegar: «Que lo estás haciendo bien, o al menos lo mejor que puedes y te estás esforzando. Recuérdalo, Lucía, porque te lo estás currando».

Ana Mora

Escrito por Ana Mora