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Negativo

Película fotográfica, opaca y sensible a la luz, que no presenta ninguna señal visible, pero que lleva en ella una imagen latente que el revelado hará perceptible.

¿Para qué sirve un negativo?

Un negativo en fotografía sirve como un medio intermedio para crear copias positivas de la imagen original. Una vez que se ha tomado una fotografía y se ha revelado la película, se obtiene un negativo, que es una imagen invertida en la que los tonos y colores están opuestos a los de la imagen original.

Los negativos también se utilizan como medio de almacenamiento de las imágenes originales. Los negativos pueden ser almacenados en archivos o álbumes para mantener un registro de las fotografías tomadas. También pueden ser utilizados para producir copias adicionales de la imagen original en el futuro.

Características de un negativo

  • Inversión tonal: la imagen en un negativo está invertida tonalmente en comparación con la imagen original. Las áreas oscuras en la escena original aparecerán claras en el negativo, mientras que las áreas claras aparecerán oscuras.
  • Grano: los negativos tienen un grano visible debido a la estructura de la película fotográfica. El tamaño del grano varía según el tipo de película y la sensibilidad ISO utilizada.
  • Información de detalle: son capaces de capturar una gran cantidad de información de detalle en la imagen original, lo que permite hacer ampliaciones o copias de alta calidad.
  • Amplia latitud de exposición: tienen una amplia latitud de exposición, lo que significa que pueden tolerar una variedad de niveles de exposición y aún así producir una imagen utilizable.
  • Colores opuestos: en la fotografía en color, los negativos tienen los colores opuestos a los de la imagen original. Por ejemplo, un cielo azul en la imagen original aparecerá amarillo en el negativo.
  • Durabilidad: son bastante duraderos y pueden durar décadas si se almacenan adecuadamente en un lugar seco y fresco.

¿Cómo se revela un negativo?

  • Preparación del material: asegúrate de tener todo lo que necesitas, incluyendo el negativo, el papel fotográfico, los químicos de revelado (revelador, fijador y baño de paro) y agua. También necesitarás una habitación oscura o una bolsa de carga de película para trabajar en un ambiente lo más libre de luz posible.
  • Pre-revelado: antes de revelar el negativo, es importante limpiarlo de polvo y huellas dactilares con aire comprimido y una brocha suave. Una vez limpio, coloca el negativo en un porta-negativos o en un escáner de película.
  • Revelado: en la habitación oscura o en la bolsa de carga de película, coloca el papel fotográfico en el revelador. Agítalo constantemente para asegurarte de que el revelador cubra toda la superficie del papel fotográfico. El tiempo de revelado dependerá del tipo de papel y el revelador utilizado. Después de revelar, retira el papel fotográfico del revelador y colócalo en el baño de paro. Agítalo suavemente para detener el proceso de revelado.
  • Fijado: después de pasar el papel fotográfico por el baño de paro, se fija en el fijador. El fijador ayuda a estabilizar la imagen, evita que se deteriore y ayuda a que no se decolore con el tiempo.
  • Lavado: después del fijado, es importante lavar el papel fotográfico con agua corriente durante al menos 10-15 minutos. El agua elimina los residuos de los químicos utilizados en el proceso de revelado.
  • Secado: Una vez lavado el papel fotográfico, déjalo secar en un lugar libre de polvo.

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