Meta levanta el telón de Orion, las gafas de realidad aumentada definitivas
Meta quiere acabar con los smartphones con sus gafas de realidad aumentada Orion
Meta presentó ayer en sociedad Orion, un revolucionario prototipo de gafas de realidad aumentada que promete reemplazar en el futuro a los smartphones.
A día de hoy cuesta imaginar un futuro en el que no estemos permanentemente a merced de los ubicuos smartphones. Sin embargo, Meta se ha propuesto restar poder a los omnipresentes teléfonos móviles e incluso hacerlos completamente prescindibles. Su plan maestro para atacar a los smartphones (y quizás «matarlos») pasa por Orion, un revolucionario prototipo de gafas de realidad aumentada que la empresa capitaneada por Mark Zuckerberg presentó ayer en sociedad.
Las nuevas gafas de Meta, equipadas con proyectores Micro LED, pueden desplegar información superpuesta sobre el mundo real y son susceptibles de reemplazar a los móviles en múltiples contextos (recibir mensajes de texto o seguir indicaciones para llegar a un determinado punto en el mapa, por ejemplo). Sin embargo, la sofisticada tecnología agazapada en las entrañas del nuevo dispositivo de Meta no está aún lista para su lanzamiento masivo.
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Y así ha querido dejarlo claro el propio Mark Zuckerberg, que aunque se puso brevemente las gafas Orion, se abstuvo ayer de hacer una demostración en directo del dispositivo en Meta Connect, la conferencia de desarrolladores de la matriz de Facebook e Instagram. Las funciones de las nuevas gafas de realidad aumentada de Meta fueron mostradas en su lugar en un vídeo.
La industria tecnológica lleva soñando desde hace años con unas gafas de estas características, pero sus requerimientos técnicos son también extraordinariamente difíciles de implementar.
Si llegan eventualmente a un público masivo, las nuevas gafas Orion de Meta podrían marcar un antes y un después en la industria tecnológica
Apple lleva trabajando, sin ir más lejos, en gafas inteligentes con lentes transparentes desde hace años. Sin embargo, no ha sido capaz de alumbrar aún unas gafas suficientemente ligeras y el año pasado se tuvo que contentar con el lanzamiento de la Apple Vision Pro, que pasan más de 600 gramos y resultan inevitablemente incómodas para un uso prolongado, aunque brindan a cambio al usuario una mayor calidad de imagen.
También Snap, la matriz de Snapchat, presentó la semana pasada la segunda generación de sus gafas de realidad aumentada: Spectacles. Este dispositivo tiene, no obstante, la desventaja de que su campo de visión es relativamente reducido. Además, de las nuevas Spectacles solo podrán beneficiarse por ahora los desarrolladores de software.
Conviene asimismo recordar que hace más de una década Google fue pionero en el mercado de las gafas inteligentes. El dispositivo de la compañía de Mountain View, bautizado con el nombre de Google Glass, contaba con una cámara y una pantalla diminuta emplazada sobre el ojo derecho. Sin embargo, la preocupación en torno a la privacidad y la protección de datos hizo que Google decidiera dar por finiquitado este proyecto.
En el caso de Meta sus gafas de realidad aumentada Orion no están aún listas y la compañía quiere seguir probándolas y mejorándolas a nivel interno (sin que nadie ajeno a la empresa pueda aún experimentar con ellas).
La producción de gafas de realidad aumentada se topa de bruces con no pocos obstáculos en el plano técnico. Por una parte, tales gafas necesitan proveerse de chips que consumen mucha energía. Y por otra, hay en ellas poco espacio para procurar cobijo a baterías con suficiente independencia en el plano energético.
Además, en este tipo de gafas es complicado desplegar información sobre lentes transparentes. Las lentes de Orion están fabricadas, por ejemplo, con carburo de silicio en lugar de con cristal o plástico, que son los materiales habituales en este tipo de dispositivos.
Meta quiere, de todos modos, encontrar un material alternativo al carburo de silicio para reducir los costes del dispositivo, explica Andrew Bosworth, CTO de la compañía, en declaraciones a Bloomberg. Según Bosworth, hoy por hoy existen un 90% de probabilidades de que vea la luz un producto enfocado al gran consumo basado en el prototipo de Orion.
Junto a las gafas, Meta presentó además ayer una pulsera diseñada específicamente para complementar los controles visuales y de voz de Orion.
Más novedades presentadas ayer en Meta Connect
En Meta Connect la compañía levantó asimismo el telón de las nuevas gafas Ray-Ban Meta, que estarán vitaminadas con la IA de la multinacional estadounidense. La idea es que el chatbot Meta AI vea lo que el usuario contempla a través de las gafas y escuche asimismo lo que está oyendo para poder satisfacer más adecuadamente sus necesidades. Esto podría ser potencialmente muy útil cuando el usuario este cocinando o explorando una nueva ciudad. Con la ayuda de las cámaras integradas en las gafas, la IA de Meta podría, por ejemplo, recordar al usuario dónde ha estacionado su vehículo. Otra función potencialmente muy útil de la integración de la IA en las gafas Ray-Ban Meta es la traducción en tiempo real. La función de traducción simultánea estará disponible inicialmente en inglés, francés, italiano y español.
Meta presentó también ayer unas nuevas gafas de realidad virtual, las Quest 3S, que utilizan el procesador Qualcomm Snapdragon XR2 Gen 2 con 8 GB de RAM, y vienen provistas de una pantalla LCD de 1.832 x 1.920 píxeles por ojo (20 PPD), a 90 y 120 Mhz. Este nuevo «gadget» de realidad virtual saldrá del cascarón el próximo 15 de octubre y tendrán un precio de salida de 329,99 euros.
Durante la jornada de ayer Meta anunció, por otra parte, que su chatbot Meta AI estrenaría las conversaciones con voz. Además, la compañía integrará también su software de IA en sus diferentes aplicaciones, que tienen miles de millones de usuarios a lo largo y ancho de todo el globo.
Las funciones más avanzadas de IA de Meta no estarán disponibles por ahora en los países de la Unión Europa debido a la incertidumbre de naturaleza legal propiciada por la nueva Ley de Mercados Digitales (DMA) de Bruselas. Zuckerberg se muestra en todo caso optimista y confía en que la situación pueda solventarse en breve.