Lo que las empresas pueden aprender de la quiebra de Kodak
La decadencia, después de 131 años de vida de Kodak, vuelve a arrojar preguntas sobre fórmulas milagrosas. La fórmula que dé el éxito a la empresa y con la que consiga hacerse con las claves de la transformación de la era analógica a digital es necesaria. La respuesta consiste en atreverse siempre con algo nuevo y al mismo tiempo retener las metas de la compañía, según ha expresado Jamers W. Breyer de Accel Partners en el Wall Street Journal.
Estas son las premisas de empresas como Apple y Google. Con la vuelta, a finales de los años noventa, de Steve Jobs a Apple se pudo probar que centrarse únicamente en el negocio de los ordenadores no era bueno para el negocio. iPod y iPhone cubrieron un hueco en sus respectivos mercados. Nunca tuvieron miedo de que estos productos «canibalizaran» los ya existentes según refleja lead-digital.de.
Google procede de forma similar ampliando su negocio del marketing de motores de búsqueda a múltiples pequeñas y grandes adquisiciones. Sobre todo en mercados nuevos que podrían hacerle perder su posición dominante. Hay muchos ejemplos por Zagat, Deal of the Day, Youtube o Motorola.
También IBM se ha sumado desde hace algunos años a esta estrategia con su programa “Emerging Business Organization” que pretende identificar sectores de crecimiento dentro y fuera de la empresa mediante pequeñas adquisiciones. A HP le ha pasado lo mismo que a Kodak, la oportunidad ha pasado de largo y se han centrado demasiado en el núcleo de su negocio.
Otro que ha dudado durante demasiado tiempo es la librería Barnes & Nobles, a la que Amazon se adelantó con su Kindle en 2007. Ahora están pensando en deshacerse del negocio de Nook y un posible comprador sería Google. En el negocio editorial y de medios de comunicación muchos han comprendido que no pueden quedarse atrás como Kodak y que a largo plazo los departamentos de fusiones y adquisiciones pueden hacer mucho por el negocio.