Por qué la industria publicitaria debe dejar de temer al riesgo
Adiós a la palabra "riesgo": el único camino para no caer en la irrelevancia
Juan García-Escudero destaca a través de una publicación en LinkedIn la necesidad de dejar de temer al riesgo en la industria publicitaria, ya que es el camino a la relevancia.
El miedo es una fuerza paralizadora, nuestro peor enemigo y el origen de la duda que nos hace cuestionarnos cualquier decisión. Usualmente este sentimiento de incertidumbre aparece en el instante en el que nos enfrentamos a una situación desconocida, ya sea un trabajo, un proyecto o simplemente conocer a personas nuevas. Por lo tanto, el miedo, es parte indivisible del riesgo.
En la industria publicitaria «el verdadero riesgo es pasar desapercibido». Así lo señala Juan García-Escudero, Chief Creative Officer independiente, que compartió con sus seguidores de LinkedIn una publicación donde destacó la necesidad de dejar de temer. «Pero aunque creo firmemente en esta frase, me da pena que ya se haya convertido casi en un cliché», escribe.
Y es que para el profesional la palabra «riesgo» encierra la clave para entender por qué en la profesión publicitaria la buena creatividad escasea y por qué abunda el «paisaje» o el ruido. «El 89% de lo que produce nuestra industria pasa desapercibido. No es que no guste, o que no se entienda, es que no se tiene recuerdo alguno de ello. Tremendo, ¿verdad?».
Para García-Escudero esta necesidad de evitar constantemente el riesgo se traduce, inevitablemente, en que «la inmensa mayoría lo que produce el sector publicitario es completamente irrelevante».
Riesgo y relevancia, dos conceptos clave en la creatividad
García-Escudero destaca que al no apostar por ideas valientes y tomar riesgos, muchas compañías han acabado aceptando ‘la norma’, un resultado «objetivamente penoso», que simplemente quiere decir que una idea está dentro de lo aceptable. «Así, muchos equipos de Marketing prefieren seguir manteniendo esos estándares y pasar un poco más desapercibidos, y la verdad es que, si lo piensas, creo que es humano. Ser quien cambia lo que siempre se ha hecho de una determinada manera es algo que no todo el mundo está dispuesto a asumir», destaca.
En este sentido, el profesional subraya que muchos «no» a ideas creativas se dan con el argumento del riesgo. «No porque arriesguen la reputación de la marca, sino porque ponen en el punto de mira a las personas que han dado luz verde a esas ideas», comenta. «Nadie te pedirá explicaciones si lanzas una campaña que no genera apenas recuerdo y de la que nadie habla. Es lo normal. Pero si logras que no se hable de otra cosa… Ahí todo el mundo te mirará a ti y te compartirá su opinión y su crítica».
«¿Qué campaña creativamente brillante y de alta notoriedad tuvo un impacto nefasto en una marca?, en serio, ¿Recordáis alguna? Y si la ha habido, ¿cómo es comparable ese riesgo al de el 89% de posibilidades de pasar completamente desapercibido y tirar literalmente tu presupuesto de marketing a la basura?», cuestiona.
«Todo sería más honesto si pasamos del «IT’S RISKY» al «IT’S RISKY FOR ME» Porque ahí agencias y anunciantes podrían entenderse mejor y ayudarse para lograr que el riesgo se entienda de la misma manera en las compañías», asegura Juan García-Escudero.