Estas ilustraciones personalizan las estatuillas de los Oscar
Este ilustrador "tunea" con asombroso salero las estatuillas de las películas nominadas a los Oscar
El artista británico Olly Gibbs reimagina la estatuilla dorada de los Oscar para revestir ese preciado trofeo de toda una plétora de referencias a los filmes que compiten este año en la sección de mejor largometraje.
¿Y si las estatuillas que se entregan en los Oscar estuvieran personalizadas y remedaran de alguna manera el trabajo por el que han sido galardonados quienes tienen la fortuna de agarrar el que es probablemente el premio más codiciado en la industria del séptimo arte?
Esta pregunta (o alguna de corte similar) es que la rondó la cabeza del ilustrador y diseñador Olly Gibbs cuando decidió rendir tributo a los filmes nominados este año al Oscar en la categoría de mejor película.
En su singular homenaje, que ha causado sensación en las redes sociales, el artista británico reimagina la estatuilla dorada con la que son agasajados los premiados en los Oscar para revestir ese preciado trofeo de toda una plétora de referencias a los filmes que compiten este año en la sección de mejor largometraje.
La estatuilla que Gibbs ha dedicado, por ejemplo, a Barbie está caracterizada como la famosa muñeca de Mattel y está, de hecho, encerrada en una caja de color rosa. La figura está asimismo ataviada con uno de los «outfits» que luce Margot Robbie en el filme: un llamativo mono de color rosa. Rodean asimismo la caja en la que está encerrado el Oscar transmutado en Barbie un caballo de juguete, que es a todas luces un guiño a la querencia del bueno de Ken por los equinos, y también palmeras y flotadores en alusión a la playa donde los protagonistas invierten buena parte de su tiempo en el primer tramo de la película.
Preñada de simbolismos está asimismo la estatuilla que Gibbs dedica a Oppenheimer, donde la efigie, ataviada con sombrero y traje, que es obviamente un trasunto del protagonista de la película, aparece acompañada de una bomba atómica (presumiblemente a punto de estallar). La peana de la estatuilla, utilizada en este caso como una especie de pizarra, es portadora de una serie de complejísimos cálculos, inspirados en los que utiliza Oppenheimer para diseñar la bomba atómica.
Destaca asimismo la estatuilla que el ilustrador dedica a Pobres Criaturas, que no es sino un clon de la protagonista del filme de Yorgos Lanthimos: Bella Baxter. La talla del Oscar luce en este caso la misma cabellera larga y negra que Bella Baxter en Pobres Criaturas y su indumentaria está asimismo inspirada en la que lleva el personaje interpretado por Emma Stone en la película. En la estatuilla llama asimismo la atención un cerebro (el que le implantan a la buena de Bella Baxter en el largometraje).
En todas las estatuillas rediseñadas para la ocasión por Gibbs hay alusiones a los diez filmes nominados al Oscar a mejor película. La efigie consagrada a Los asesinos de la luna está inspirada, por ejemplo, en el personaje que interpreta Lily Gladstone en la cinta y aparece ataviada con prendas típicamente indígenas mientras que de la peana brota petróleo, el desencadenante de una sangrienta ola de crímenes que acontece en la película.
Por su parte, la estatuilla dedicada a Los que se quedan es un remedo del profesor interpretado por Paul Giamatti que protagoniza la película y en ella destaca un árbol de Navidad (pues la cinta se desarrolla, de hecho, durante esta época del año), mientras que en la efigie de Maestro aparecen dos figuras que representan a Leonard Bernstein y a su esposa Felicia Montealegre.
No es la primera vez en todo caso que el diseñador e ilustrador británico se descuelga con estatuillas convenientemente «tuneadas» para celebrar las nominaciones de los Oscar en el apartado de mejor película. Gibbs inauguró esta tradición en 2018 y desde entonces todos los años personaliza las estatuillas de las cintas nominadas a mejor película (para regocijo de los cinéfilos).