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Victor López Cañas UX Designer - Front End Developer en Exclama.

Herramientas Low Code / No Code, ¿han venido a salvarnos o a perjudicarnos?

Estamos en plena era de revolución digital, de avances increíbles gracias a la IA y otras herramientas que, por otra parte, son cuestionada en su ética. Al final, como cualquier cambio brusco que ha sufrido nuestra sociedad, suman seguidores y detractores. Generan un debate que, desde mi punto de vista, es sano y necesario porque ayuda a vislumbrar el futuro y a saber afrontar los retos que se nos plantearán.

Nueva tecnología, nueva terminología: ¿qué es el Low Code / No Code?

Cuando hace unos años se crearon estas herramientas, los diseñadores web y desarrolladores nos echamos a temblar y, ahora con la proliferación del Low Code / No Code, la historia se repite. O eso es lo que pensábamos de primeras, ¿pero es realmente así?, ¿dejaremos de ser útiles?

Las herramientas Low Code / No Code se enorgullecen de ser un halo de eficiencia y agilidad en el desarrollo de software. Nacieron para facilitar a las empresas el restyling de su web, crear una app… In house, aunque éstas no cuenten con los profesionales necesarios para dicha misión.

Cuando comenzó todo esto, muchos echamos mano del listado de academias de oposiciones porque pensábamos que nuestros puestos de trabajo podrían tener los días contados. Hoy en día, este sentimiento ha vuelto a resurgir con el avance de la IA. Ahora, además de los desarrolladores, han sido los periodistas con el afianzamiento de ChatGPT, o los fotógrafos con las diferentes plataformas de creación de imágenes los que han empezado a preocuparse. ¿Qué va a ser de todos nosotros?

Beneficios percibidos vs realidad

Herramienta sencilla vs ¿sencilla para quién?

Promesa: permiten crear apps y webs sin requerir de un profundo conocimiento de programación.

Realidad: A pesar de que agilizan muchísimo los procesos, son eficientes y mucho más fáciles que estudiar una carrera o hacer un máster, ¿están los empresarios dispuestos a aprender cómo manejar estas herramientas? Es más, ¿están capacitados en los sectores no tecnológicos? Y más clave aún, ¿tienen tiempo?

Agilidad vs Limitaciones Creativas

Promesa: Las herramientas Low Code / No Code son un gran avance en cuanto a tiempos de producción y también de manejo de las mismas.

Realidad: Aunque estas herramientas pueden ofrecer un camino más rápido hacia la implementación, estoy convencido de que su máximo rendimiento y eficiencia caminan de la mano de un desarrollador o diseñador.

Eficiencia vs Personalización

Promesa: Una de las promesas que más pueden gustar a empresas ha sido ahorrar en tiempo y recursos.

Realidad: ¿Qué pasa cuando no podemos hacer lo que queremos? Es decir, cuando estas herramientas no consigan la personalización o adaptación que nuestro negocio está buscando. Estas plataformas ofrecen estructuras predefinidas que solo las personas con conocimientos de programación podrían personalizar en profundidad.

Al final la eficiencia puede ser un objetivo, pero creo que en ese camino no se puede comprometer el diseño, la identidad de marca o la experiencia de usuario.

Empoderamiento vs Dependencia

Promesa: El empoderamiento interno es una de las promesas que pensaría más atractivas. ¿A quién no le gustaría que su actual equipo pudiera manejar esta tecnología sin tener que contratar a un equipo externo?

Realidad: Pero qué crees que es mejor, ¿depender de una herramienta externa en la que centrar todo tu potencial o promover en tu empresa la innovación con profesionales?

Herramientas Low Code / No Code, el desafío de la adopción

Tener que crear un ámbito educativo en cada empresa puede ser un obstáculo para sacar el rendimiento real por el que se ha contratado a esas personas. ¿Estarían capacitadas para invertir tiempo y recursos (que por otra parte se quieren ahorrar) en formación de sus empleados? Es más, ¿serán capaces de «vendérselo» a los mismos para que accedan a aprender estos nuevos conocimientos?

¿Deberían las empresas centrar su foco en lo esencial?

Hay que pararse a pensar que quienes debemos manejar estas herramientas Low Code / No Code seamos los expertos a los que no nos va a costar asumir retos, crear personalizaciones y los que sí nos podríamos beneficiar de ahorrar tiempos sin tener que renunciar a la calidad, creatividad, usabilidad y demás ‘talentos’ con los que contamos los profesionales. Y, además, podría suponer un beneficio hacia el cliente final con un más que posible abaratamiento de costes y beneficio para nosotros mismos. Porque claro, si podemos ir más rápido también podremos tener más clientes. Una fantasía, ¿no os parece?

En este juego Low Code / No Code podemos ganar todos.

Artículo escrito por Victor López Cañas, UX Designer – Front End Developer en Exclama Comunicación Corporativa

 

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