Embalaje
Según la segunda acepción que reconoce el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua (RAE), el término embalaje se entiende como»caja o cubierta con que se resguardan los objetos que han de transportarse«. Por tanto, el embalaje puede ser tanto un recipiente que se emplea para transportar o para entregar un producto, como hacer referencia al envoltorio y al contenido.
¿Para qué sirve el embalaje?
Los paquetes son cajas que incluyen el nombre del destinatario y su dirección en una etiqueta. De este modo, gracias al sistema de logística y reparto, los paquetes llegan al destino. Aunque también puede entenderse por embalaje un conjunto de productos, servicios o prestaciones.
Por tanto, el embalaje es todo aquello necesario en el proceso de acondicionar los productos para protegerlos, y/o agruparlos de manera temporal pensando en su manipulación, transporte y almacenamiento. Con este formato, preservamos la calidad de la carga a la vez que se mantiene a salvo el contenido durante el trayecto a recorrer. Así, conseguimos que el paquete no sufra daños, ya sean mecánicos, climáticos, manipulaciones manuales e incluso robos y contaminaciones. Entre sus funciones principales, destacan:
- Protección de los productos
- Identificación del contenido
- Manipulación de la carga
Ejemplos de embalaje
Para que el contenido esté intacto en su reparto, existen diferentes tipos de embalaje en función de la naturaleza del objeto a cubrir. Así, diferenciamos entre varios:
- Embalaje de papel: Se suele usar como cubierta dentro de otros envoltorios, como cajas de cartón, bolsas o botes. El producto tiene protección sobre elementos externos, como luz, polvo, manchas o parte de la humedad del ambiente. Se trata de un formato flexible, natural y resistente.
- Embalaje de cartón: Es el pack por excelencia gracias a su capacidad técnica y precio. Su principal característica es que es adaptable en términos de tamaño y forma, así como un excelente reclamo publicitario para las marcas debido a que se pueden decorar con el logo o palabras impresas.
- Embalaje de plástico: La protección de este tipo de paquetes es alta y suelen reducir los costes de envío gracias a su ligereza. Entre los productos que más utilizan este material se encuentran los gastronómicos, el aceite o los productos de belleza.
- Embalaje de madera: Es la opción ideal para envíos pesados o a medida para aquellos productos que requieren una protección especial. Este embalaje lo podemos encontrar en diferentes formatos como cajas de madera contrachapada, aros, cercos o palés, de madera.