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Más marcas huyen en estampida de X tras los declaraciones antisemitas de Elon Musk

Disney, Paramount y Warner dan también plantón a X tras los exabruptos antisemitas de Elon Musk

Apple, Disney, Paramount y Warner, entre otros anunciantes, habrían dado el alto a sus campañas publicitarias en X el pasado viernes.

Esther Lastra

Escrito por Esther Lastra

Elon Musk jamás ha ocultado que ideología política está claramente escorada a la derecha. Sin embargo, los últimos exabruptos antisemitas del dueño de X (antes Twitter) y la proliferación de contenido pronazi en la red social están haciendo perder la paciencia a los anunciantes de la plataforma 2.0.

De acuerdo con varios medios, Apple, Disney, Paramount y Warner, entre otros anunciantes, habrían dado el alto a sus campañas publicitarias en X desde el pasado viernes. El gigante tecnológico IBM fue quien primero decidió cortar amarras con Twitter (ahora X) después de varios de sus anuncios suyos aparecieran junto a contenido pronazi. Según The New York Times, IBM tenía previsto invertir un millón de dólares en X solo durante el cuarto y el último trimestre del año.

Previamente la organización Media Matters for America había informado de que anuncios de IBM, Apple, Oracle y más marcas habían sido emplazados en X (ahora Twitter) junto a comentarios laudatorios de Adolf Hitler y la ideología nazi.

También el viernes la Comisión Europea anunció que no volvería a desplegar anuncios (al menos por ahora) en la red social de Elon Musk.

Por su parte, Musk amenaza a Media Matters for America con una «demanda termonuclear» y acusó a la organización de tergiversar los datos. Según Musk, Media Matters for America había recargado repetidas veces la web en X hasta lograr que los anuncios de grandes marcas fueran emplazados junto a contenido de naturaleza nociva. En consecuencia, y gracias a las artimañas de Media Matters for America, habría sido desplegados 13 veces más anuncios que con el uso normal de X, dice Musk. Sin embargo, lo cierto es que en un caso anterior puesto sobre la mesa por Media Matters for America bastaba con navegar simplemente una vez por una cuenta (posteriormente bloqueada) con posts racistas para ser confrontado con anuncios de marcas conocidas.

Elon Musk ha amenazado a Media Matters for America con una «demanda termonuclear»

El pasado viernes Media Matters for America publicó más ejemplos de anuncios de marcas reputadas junto a contenido de naturaleza reprobable. La organización no ha respondido inicialmente a las amenazas de una «demanda termonuclear» por parte de Elon Musk.

Los anunciantes tienen en realidad poca o nula influencia en el emplazamiento exacto de su publicidad. En las redes sociales los anuncios tienden a ser desplegados para conectar con grupos demográficos específicos, ciertas áreas y usuarios que hacen gala de determinados intereses. Para evitar que sus anuncios sean ubicados junto a contenidos de naturaleza nociva, las marcas confían en que X actúe de manera consistente para atajar el discurso de odio en sus dominios.

Más allá del escándalo propiciado por el emplazamiento a todas luces inapropiado de los anuncios de marcas como IBM, Apple o Warner, Elon Musk está asimismo en el disparadero por haberse mostrado de acuerdo con el contenido de un post antisemita, lo que le ha granjeado críticas provenientes incluso de la Casa Blanca. El post al que Musk se avino a dar alas (y calificó, de hecho, de «verdad real») aseguraba que los judíos alentaban el odio contra los blancos.

Más tarde Musk aclaró sin retractarse de su posición que no se estaba refiriendo a los judíos en general sino a unos pocos grupos judíos como la Liga Antidifamación (ADL), que según él promueven el racismo contra los blancos y los asiáticos. En declaraciones posteriores el dueño de Musk apostilló asimismo que, desde su particular punto de vista, hay claramente un problema de racismo contra los blancos.

El pasado viernes, y tras ser blanco de aceradísimas críticas, Elon Musk se mostró increíblemente desafiante. «Muchos de los mayores anunciantes son los mayores opresores de tu derecho a la libertad de expresión», denunciaba Musk en X. Simultáneamente, el magnate sudafricano insistió en promocionar la suscripción Premium+ sin publicidad en X, que en España tiene un coste de 16 euros al mes. Según Musk, la organización Media Matters for America es «pura maldad».

La situación financiera de X (Twitter) dista de ser boyante. En varias ocasiones el propio Elon Musk ha admitido que los ingresos publicitarios de la red social se habían visto rebajados a la mitad. Y para compensar las pérdidas se está concentrando en la venta de suscripciones (que no sirven de momento para amortiguar lo que X está dejando de ingresar a través de la publicidad).

Pese a los escándalos que le persiguen como una mala sombra, Elon Musk sigue siendo (al menos sobre el papel) la persona más rica del mundo y, de acuerdo con los cálculos efectuados por Bloomberg, su fortuna asciende a los 219.000 millones de dólares. Sin embargo, su patrimonio consiste sobre todo y ante todo en las acciones que posee en Tesla y en la empresa aeroespacial SpaceX.

El año pasado Musk tuvo ya que desprenderse de acciones de Tesla y pedir préstamos valorados en 13.000 millones de dólares para sufragar la adquisición de X por 44.000 millones de dólares. Tales préstamos son una importante rémora para X, pues se traducen anualmente en unos intereses de alrededor de 1.000 millones de dólares.

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