Los "desinfluencers", la némesis de los influencers tradicionales en TikTok
Los "desinfluencers" irrumpen en tropel en TikTok para evitarte carísimas (e inútiles) compras
Los "desinfluencers" no tratan de influir en sus seguidores para que compren determinados productos sino que les advierten sobre aquellas compras (a menudo carísimas) que definitivamente no merecen la pena.
En las redes sociales los influencers colman de encendidas loas a carísimos productos que distan a menudo de estar al alcance de todos los bolsillos. Sin embargo, su arrollador poder de convicción logra que sus seguidores sigan sus consejos al pie de letra y se gasten el dinero que a veces simplemente no tienen en onerosos productos que después no están a la altura de sus desorbitantes precios. Contra esta tendencia, la de las compras tan inútiles como gravosas para el bolsillo del consumidor, se rebelan precisamente los denominados «desinfluencers», que gozan de cada vez más predicamento en TikTok.
Fieles al nombre que ellos mismos se han endilgado, los «desinfluencers» son una suerte de némesis de los influencers tradicionales y no tratan de influir en sus seguidores para que compren determinados productos sino que les advierten sobre aquellas compras (a menudo carísimas) que definitivamente no merecen la pena.
Al género de los «desinfluencers» está adscrita, por ejemplo, Bita (@bbybeets en TikTok), que en vídeo viral que acumula más de 70.000 visualizaciones se lamenta de que la gente con salarios corrientes y molientes no puede permitirse el lujo de pagar más de 629 euros en los AirPods Max de Apple o 150 euros por las zapatillas Ugg Tasman, pero que aun así se endeuda con tal de estar a la moda.
@bbybeets I thought I made good money but GIRL some of you are moving mad how does everyone just own expensive stuff now ? #deinfluencing #luxury ? Chill Vibes – Tollan Kim
«A mí personalmente me encantan todas estas marcas, pero quiero simplemente recordar a mi audiencia que no es definitivamente normal tener todas estas cosas. Es un privilegio y un lujo«, enfatiza la «desinfluencer» de origen británico.
En TikTok el hashtag #deinfluencing acumula más de 171,8 millones de visualizaciones. La popularidad de los «desinfluencers» en TikTok está siendo espoleada por el hartazgo de la gente, que no soporta que en las redes sociales los prescriptores le digan permanentemente lo que tiene que comprar, apunta Jago Sherman, head of strategy de la agencia especializada en social media marketing Goat, en declaraciones a The Guardian.
«Hemos alcanzado un punto de masa crítico en lo que se refiere al consumismo», dice Sherman. «La gente se hartado de entrar en las redes sociales y ser confrontada sistemáticamente con mensajes de que tiene que comprar esto o lo otro».
Los «desinfluencers» advierten a sus seguidores de productos (carísimos) que no merecen la pena
A Valeria Fridegotto, una influencer de 22 años afincada en Chicago, fue el incierto panorama económico actual el que la llevó a publicar un vídeo en TikTok sobre productos que a su juicio estaban sobrevalorados.
«En el clima económico actual en Estados Unidos la gente es cada vez más cuidadosa con la manera en que invierte su dinero», señala Fridegotto. En su vídeo la influencer nombraba el set de champú y acondicionador de Olaplex (60 dólares), el iluminador Beauty Light Band de Charlotte Tilbury (30 dólares) y el colorete Backstage Rosy Glow de Dior (31 dólares) y se refería a ellos como productos que no estaban definitivamente a la altura del «hype» que orbita en torno a ellos. El vídeo de Fridegotto ha atraído ya a 1,3 millones de reproducciones y ha concitado centenares de comentarios.
@valeriafride Don’t buy everything you see on here ? #deinfluencing #beautytips #sephorahaul ? Her Way (Sped Up) – PARTYNEXTDOOR
El algoritmo de TikTok «es agnóstico desde el punto de vista de los seguidores», por lo que los usuarios con un número relativamente pequeño de «followers» logran que sus contenidos sean tocados por la varita mágica de la viralidad, asevera Sherman. Y puesto los vídeos nacidos al calor del fenómeno del #deinfluencing son en su mayoría de naturaleza controvertida, se las ingenian para generar más engagement y más comentarios.
«Los grandes influencers están mucho menos prestos a iniciar una tendencia como el #deinfluencing. Esta tendencia ha sido iniciada por pequeños creadores de contenido y va dirigida sobre todo y ante todo contra los influencers de más relumbrón. Los prescriptores con pocos seguidores tienen, al fin y al cabo, mucho menos que perder cuando toman la determinación de difamar determinados productos», dice Sherman.
Los «desinfluencers» no reemplazarán a los influencers
Así y todo, en los comentarios del vídeo de Fridegotto algunos no pueden evitar preguntarse si la influencer no lamentará en el futuro haber publicado el clip de marras (que podría privarla, al fin y al cabo, de suculentas colaboraciones con marcas en el futuro).
Los «desinfluencers» están actualmente en la cresta de la ola en TikTok, pero no parece que el fenómeno vaya a tener suficiente enjundia para relegar a un segundo plano a los prescriptores tradicionales. «El #deinfluencing es lo que mismo que la influencia. Ambos conceptos son exactamente lo mismo», sentencia Sherman.
Puede que en el futuro los influencers deban revestir sus reseñas de una pátina mucho más honesta, pero no por ello serán reemplazados por los «desinfluencers». Si el fenómeno del #deinfluencing consigue efectivamente rebajar los niveles de «purpurina» en las recomendaciones de los grandes prescriptores, los «desinfluencers» harán quizás un favor al influencer marketing y propiciarán su reencuentro con la autenticidad perdida.