Digital Talks by t2ó aborda la importancia del CRO en un nuevo episodio
¿Cómo maximizar el rendimiento online a través del CRO?
Digital Talks by t2ó aborda en un nuevo episodio cómo las tácticas de CRO pueden potenciar la eficacia en línea, de la mano de Eduardo Sánchez González, cofundador de OnTop Media y experto en CRO y analítica digital.
En un mundo donde cada interacción digital es crucial, las empresas están adoptando la optimización de la tasa de conversión, o CRO, como una herramienta esencial para potenciar su estrategia. Esta técnica no solo mejora el rendimiento en línea, sino que también busca un equilibrio entre la personalización y la privacidad de los datos, asegurando la transparencia en su uso.
En un nuevo episodio del podcast Digital Talks by t2ó han profundizado en este aspecto, analizando cómo las tácticas de CRO pueden potenciar la eficacia en línea y convertir visitas en acciones concretas que favorecen a las marcas. Para explorar el tema han contado con la participación de Eduardo Sánchez González, cofundador de OnTop Media y experto en CRO y analítica digital, quien aporta su experiencia de más de 16 años colaborando con marcas reconocidas y su conocimiento como docente en prestigiosas instituciones educativas.
Eduardo comenzaba señalando las principales diferencias entre la práctica de CRO y el diseño conductual, apuntando a que, mientras que el CRO abarca una gama más amplia de estrategias para optimizar la conversión en un sitio web, el diseño conductual se centra en comprender los principios subyacentes que guían las decisiones del usuario, tanto conscientes como inconscientes.
El diseño conductual profundiza en los sesgos y heurísticas que influyen en la percepción de la realidad y la toma de decisiones, revelando que elementos como el costo o valor percibido de un producto van más allá del precio en sí, desafiando la noción tradicional de su importancia. “Una cosa es el precio real y otra el precio o el valor percibido, donde tienes mil formas de actuar como elementos de distracción o de carga cognitiva alta que te pueden perjudicar a la hora de que el usuario encuentre la manera de hacer rápida su acción. Entonces entendemos que, gracias a este diseño conductual, tienes que saber muy bien focalizar cómo tienes que hacer las cosas”, concluía.
Técnicas de diseño conductual más efectivas para influir en el comportamiento de usuario
Algunas de estas técnicas, evidenciaba Eduardo, se centran en simplificar la experiencia del usuario y limitar el exceso de opciones. Esto se logra mediante la claridad en la presentación de la información importante, reduciendo la ansiedad que puede generar la sobrecarga de decisiones. La prueba social, como las opiniones y comentarios en redes sociales, juega un papel crucial al proporcionar validación y confianza.
Dado que la capacidad de atención del usuario es limitada y las decisiones se toman rápidamente y de manera subconsciente, es fundamental diseñar sitios web sin distracciones y con alternativas claras y diferenciadas. «Hay que saber cómo tomamos esas decisiones y qué nos influye para realizar todas estas acciones que intentamos por regla general, y no dejarte todo el trabajo a ti como usuario a la hora de decidir con 40 alternativas que sean tan similares entre ellas, que te den un esfuerzo tan grande que te haga abandonar o que incluso si llegas a tomar una decisión. Todo esto son elementos que tienen mucha influencia en la conversión y en la satisfacción general del cliente», reflejaba.
Para ejemplificar situaciones en las que se ejercen prácticas contraproducentes, situaba algunos ejemplos como inflar artificialmente precios para hacer que la opción real parezca más económica, ocultar alternativas o complicar su búsqueda son técnicas que preferimos evitar. Estas estrategias, aunque pueden parecer efectivas a corto plazo, no solo son éticamente cuestionables, sino que también pueden dañar la imagen de la marca y la satisfacción del cliente a largo plazo. Por ejemplo, ofrecer una única opción de producto con una diferencia de precio mínima entre tamaños, o comparar precios de manera engañosa para inducir sesgos en la decisión del consumidor, son tácticas que deben rechazarse por completo para mantener la integridad y la confianza del usuario.