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Calidad objetiva

Calidad que realmente y, con arreglo a sus verdaderos atributos, reúne el producto.

¿Para qué sirve la calidad objetiva?

La calidad implica la capacidad de satisfacer los deseos de los consumidores. La calidad de un producto depende de cómo éste responda a las preferencias y a las necesidades de los clientes.

¿Cómo se mide la calidad objetiva?

  • Seguridad: Esto es aplicado más que nada en los casos donde se conoce algún tipo de riesgo. La calidad implica que el producto está dentro de las normas de seguridad, de gestión en cuanto al proceso productivo y da confianza a las personas.
  • Eficiencia y rendimiento: Se refiere a la capacidad que posee un determinado producto para cumplir el objetivo por el que fue diseñado, es decir, resolver la problemática.
  • El precio: Se sabe que lo ideal es que el producto tenga un precio acorde al mercado, siendo posible que la calidad se iguale al precio que se estima. Por supuesto, una persona no pagará por un producto ineficiente que resulta costoso, por lo que siempre debe existir una buena relación calidad precio.
  • Cobertura en el mercado: Por lo general, cuando un producto es exclusivo o se produce en cantidades bajas pero tiene una alta demanda, su precio suele aumentar, lo que se entiende que se trata de un producto de alta calidad. Esto le permite al fabricante producir más para tener más cobertura, es decir, ser accesible en más tiendas.
  • Satisfacción: Dependerá de los clientes y si estos tienen un alto grado de conformidad con el producto o servicio que han adquirido, la forma en que lo han adquirido, entre otros aspectos.

¿Cómo mejorar la calidad objetiva?

  • Segmenta a tu público objetivo: esto nos permitirá hacer ajustes de acuerdo con lo que quieren y necesitan tus clientes.
  • Definir procesos: verifique cómo se encuentran los procesos actuales de producción en su negocio, observe todos los aspectos de fabricación, revise sus herramientas y compruebe cómo van sus empleados.
  • Identificar las necesidades o requisitos de tus clientes: Un producto debe ser lo que necesita y busca el cliente. Es necesario saber qué está buscando tu cliente objetivo y adaptarlo a sus necesidades, para que le interese desde el mismo momento y el lanzamiento del producto sea un éxito.
  • Agilizar la comunicación interna: la comunicación interna tiene que ser parte del diseño de la comunicación de una marca. La brecha entre la investigación de mercado y la producción debería ser mínima. La información relevante debe llegar lo más fielmente a quienes van a diseñar el producto.
  • Potenciar la formación: Las instrucciones para el uso del producto, incluidos los manuales de formación, la capacitación de los clientes y la asistencia técnica disponible para el producto, deben comunicarse a lo largo de la cadena de valor.
  • Motivación de los trabajadores: integrar a los empleados en el análisis de los procesos, para estudiar los aspectos mejorables, hará que se sientan más implicados con los objetivos de la empresa. Además, al conocer en todo momento cómo deben llevar a cabo el trabajo y qué se espera de ellos, les permitirá conseguir los resultados esperados, incrementando su satisfacción.

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