Blind Test
El blind test es un término inglés que significa test ciego que hace referencia a un tipo de investigación cualitativa experimental que consiste en presentar a varias personas diferentes muestras de un producto base, es decir sin mencionar ni incluir elementos que se relacionen con una marca.
¿Para qué sirve el blind test?
La función principal de un blind test es conocer la calidad de las características propias de un producto como su sabor, olor, textura… Sin contar con las influencias que el marketing y las marcas ejercen sobre el producto o servicio. Se trata de comparar nuestro producto con los de la competencia sin identificarlos para comprobar cuál tiene más éxito.
El objetivo de la marca con esta prueba puede ser lanzar un producto mejor o aumentar la calidad de sus productos respecto a los de sus competidores. Otras empresas lo utilizan para ver que estrategia de marketing pueden utilizar conociendo que los consumidores no la eligen por su sabor.
Tipos de blind test
- Test ciego con concepto básico: un envase totalmente en blanco al que se le añade una descripción sencilla del concepto del producto. Esta opción es aconsejable cuando se ponen a prueba características sensoriales difícilmente detectables sin el concepto.
- Test ciego con propuesta publicitaria: un envase totalmente en blanco junto con una propuesta publicitaria con tratamiento creativo. Aconsejable para decidir entre varias alternativas publicitarias ajustadas al producto. Las creatividades pueden influir mucho en la decisión de los usuarios tanto cómo su calidad.
¿Cómo realizar un blind test?
- Un investigador es la persona adecuada para realizar este tipo de test ya que tienen experiencia en el sector y saben cómo hacer que los usuarios respondan a las preguntas que las marcas quieren obtener.
- Para realizar un blind test lo primero que debemos hacer es establecer cuales van a ser los objetivos que van a definir la invesigación. Es importante tener presente qué conclusiones esperamos obtener y el productos de nuestra gama que queremos comparar, es decir al que vamos a someter a estudio.
- Una vez establecidos los objetivos debemos decidir si después de que el usuario pruebe el producto dejaremos que elija su favorito y nos de su opinión, si estableceremos una serie de preguntas para obtener información más concreta, si le pasaremos un cuestionario…
- Desarrollamos los parámetros que son más importantes para nuestra investigación, si estamos valorando el aroma de nuestro producto tendremos que preguntar a nuestros usuarios por temas relacionados con él y valorar después cuáles han sido sus respuestas.
- Una vez recogidas las impresiones y las respuestas de los usuarios el investigador le envía la información a la empresa que le ha contratado.
- Posteriormente esta respuestas son analizadas y clasificadas para obtener conclusiones que sirven a la empresa para mejorar su producto o servicio o desarrollar las estrategias necesarias para lanzar el producto.