Atributos
Un atributo hace referencia a un grupo de cualidades o características que son propias y únicas de una persona, objeto o lugar, estas propiedades lo hacen diferenciable o reconocible.
Clasificación de los atributos
Según la naturaleza del producto
Los productos pueden clasificarse en dos grupos, en función de su naturaleza tangible o intangible y en función de su grado de subjetividad.
- Tangibles: son aquellos que percibimos como sus materiales, la composición así como la utilidad, la resistencia y otras cualidades como la duración, el color, resistencia o el sabor en caso de productos comestibles. Estos atributos son todos aquellos que pueden ser percibidos por los sentidos. Se puede modificar alguna característica del producto que utilizando estrategias de marketing logre transmitir que tiene un impacto positivo en la sociedad. estos cambio deben hacer rentable el producto para que sean comerciales y exitosos.
- Psicológicos: vienen determinados por otras características, como la calidad, la belleza o el prestigio. Estos elementos, por su carácter personal, responden a la forma en que cada consumidor percibe el producto. Gracias a la calidad las personas se sentirán atraídas por un producto si saben y confían en que funcionará. La innovación es otro atributo intangible que debemos tener en cuenta ya que aunque nuestro producto a existido es necesario que se actualice.
Según la utilidad para los clientes
- Los atributos funcionales son las características que facilitan el uso, incrementan la duración o garantizan la seguridad, lo que permite una mayor eficiencia en el uso del producto.
- Los atributos identificativos permiten diferenciar un producto del resto de la competencia. El principal elemento identificativo es la marca.
- Los atributos estéticos, como el diseño, el prestigio o el grado de novedad permiten al consumidor disfrutar por poseer el producto o alcanzar un determinado estatus en su entorno social.
Carácter diferenciador
- Los atributos genéricos definen a una categoría de producto y tienen un carácter excluyente, de forma que el tenerlos o no determinará la pertenencia a una categoría u otra.
- Los atributos esperados son elementos que, sin ser necesarios, el consumidor espera y por ello deben estar incluidos en la oferta del producto. En caso de no ser así, el consumidor se decantará por otro producto que los incorpore. Es decir, la oferta del producto puede ser excluyente no por incluir determinados atributos, sino por el hecho de no incluirlos.
- Los atributos complementarios son los que se ofrecen con el producto como extras. El consumidor no los espera, pero permiten mejorar su grado de satisfacción y diferenciar a su vez la oferta del producto.
Factores que tienen en cuenta los atributos
- Núcleo: comprende aquellas propiedades físicas, químicas y técnicas del producto, que lo hacen apto para determinadas funciones y usos.
- Calidad: valoración de los elementos que componen el núcleo, en razón de unos estándares que deben apreciar o medir las cualidades y permiten ser comparativos con la competencia.
- Precio: valor último de adquisición. Este atributo ha adquirido un fuerte protagonismo en la comercialización actual de los productos y servicios.
- Envase: elemento de protección del que está dotado el producto y que tiene, junto al diseño, un gran valor promocional y de imagen.
- Diseño, forma y tamaño: permiten, en mayor o menor grado, la identificación del producto o la empresa y, generalmente, configuran la propia personalidad del mismo.
- Marca, nombres y expresiones gráficas: facilitan la identificación del producto y permiten su recuerdo asociado a uno u otro atributo. Hoy en día es uno de los principales activos de las empresas.
- Servicio: conjunto de valores añadidos a un producto que nos permite poder marcar las
- diferencias respecto a los demás; hoy en día es lo que más valora el mercado, de ahí su desarrollo a través del denominado marketing de percepciones.
- Imagen del producto: opinión global que se crea en la mente del consumidor según la información recibida, directa o indirectamente, sobre el producto.
- Imagen de la empresa: opinión global arraigada en la memoria del mercado que interviene positiva o negativamente en los criterios y actitudes del consumidor hacia los productos. Una buena imagen de empresa avala, en principio, a los productos de nueva creación.