App
Una app (o aplicación) es un programa que se descarga e instala en nuestros smartphones o tabletas. Una vez instalado, la app forma parte de nuestros dispositivos electrónicos. Para identificarla posee un icono representativo que estará presente en todo momento en nuestro teléfono móvil y su objetivo es que llegue a ser parte de la mente de nuestro consumidor.
¿Para qué sirve una app?
Las aplicaciones son herramientas creadas para facilitar las tareas cotidianas de los usuarios y para sacarle mayor partido a los dispositivos móviles. Las primeras aparecieron a finales de los 90 con el boom de los teléfonos analógicos. En este periodo surgieron aplicaciones que actualmente conocemos, como la agenda, los juegos, el registro de llamada, el calendario o el cronómetro. Sus funciones las consideramos actualmente básicas, pero fueron un gran avance tecnológico en su momento.
¿Cómo funcionan las apps móviles?
Para empezar, toda aplicación debe aparecer en una tienda de aplicaciones, ya sea Google Play, App Store, Amazon Appstore o Windows Phone Store. Una vez poseemos este espacio, buscamos la app que necesitamos y la instalamos en nuestro dispositivo (es necesario estar conectado a internet para finalizar este proceso).
Una vez instalada la aplicación en nuestro dispositivo, la herramienta cumplirá con la función para la que ha sido creada y de la que previamente nos hemos informado. Puede ser desde prestar un servicio, hasta estar informado o entretener. Por otro lado, hay que tener en cuenta que no todos los sistemas operativos son compatibles, por lo que puede ser que no podamos descargarla o, una vez descargada, nos deje de funcionar tras una actualización.
Uno de los puntos más fuertes de esta herramienta es que el acceso es inmediato. Se requiere un simple roce con el icono para acceder, por lo que evitamos teclear direcciones web o entrar en buscadores. Es importante que nuestra interfaz tenga una usabilidad atractiva y sencilla para que nuestros potenciales consumidores quieran seguir invirtiendo una parte de su memoria en nuestra aplicación.
Ejemplos de apps
Existen multitud de aplicaciones, por eso vamos a dividirlas en tres grupos para diferenciarlas:
Apps nativas
Aplicaciones que han sido desarrolladas para un sistema operativo específico. Para que una app esté disponible en todos los sistemas operativos, se debe crear una app para cada sistema operativo. Su mayor ventaja es que el usuario puede acceder al hardware del móvil como agenda, GPS, cámara… Además de que estas aplicaciones no necesitan conexión a internet para usarlas (una vez descargadas)
App web
Estas aplicaciones se ejecutan a través de un navegador, por lo que solo podemos acceder a cualquier aplicación sin importar el sistema operativo que se use. Solo necesitamos acceder a nuestro navegador favorito a través de una URL. Por otro aldo, desarrollarlas es muy económico, aunque el inconveniente es que no funcionan sin conectarnos a internet.
App Híbrida
Este tipo de aplicaciones son una combinación de las dos anteriores. Se definen como aplicaciones desarrolladas con un lenguaje de programación Javascript, CSS o HTML. Además, son multiplataforma, por lo que se adaptan a cualquier sistema operativo. De esta forma, se pueden utilizar tanto en PC como en dispositivos móviles porque las puedes usar desde el navegador o descargarlas en una tienda de aplicaciones.
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