Análisis DAFO
También conocido como análisis FODA (en inglés SWOT), se trata de una metodología de estudio sobre la situación de una empresa o proyecto. Los factores a analizar son tanto internos (Debilidades y Fortalezas) como externos (Amenazas y Oportunidades). El objetivo principal es encontrar información relevante acerca de la empresa para intentar mejorar su situación en el mercado a través de la toma de decisiones o cambios organizativos. Todo ello para adaptarse a las circunstancias y el entorno económico en el que se encuentre en un corto, medio y largo plazo.
¿Cómo hacer un buen análisis DAFO?
La ventaja principal de este análisis es que se puede aplicar a cualquier sector, ya que es un diagnóstico estratégico clave para cualquier organización. La información revelada mostrará el actual estado de la compañía y, a partir de ahí, se irán tomando decisiones para cambiar el curso del negocio. Habrá que fijar un objetivo principal y otros secundarios, con el fin de marcar nuestro análisis en relación con dichos objetivos.
1. Análisis interno
En este primer análisis se tendrán en cuenta los resultados acerca de nuestras debilidades con el objetivo de corregirlas, además de las fortalezas que buscaremos impulsar. Las variables estudiadas para alcanzar este tipo de conclusiones son la producción, el marketing, la organización, el departamento de recursos humanos, el personal y las finanzas, entre otros aspectos.
De esta forma, el resultado de nuestras debilidades mostrará la capacidad de la empresa en cuanto a producción, las diversas gamas de productos o tipos de servicios, la calidad y los costes, la innovación, la imagen de marca, el posicionamiento en el mercado, etc. Son aspectos tanto cualitativos como cuantitativos que, combinados entre sí, nos dan datos suficientes para poder gestionar nuestro negocio y establecer cambios en aquellas partes que consideremos que están fallando.
Por otro lado, para impulsar las fortalezas habrá que hacer un estudio de la organización sobre la estructura de la compañía, la cultura empresarial, la jerarquía, el proceso de dirección y el control. Además, el departamento de recursos humanos será un punto clave en este tipo de análisis, puesto que es el encargado de seleccionar el talento que genere ingresos en la empresa en un futuro. Se trata de un análisis de personal para intentar que nuestra plantilla se sienta lo más motivada y cercana a la empresa para que su entusiasmo se vea también reflejado en los resultados.
2. Análisis externo
Este segundo análisis se refiere al entorno empresarial de la compañía. Los aspectos que incluye no dependen del negocio directamente, sino que son factores externos que, aunque no pueda controlarlos, le afectan de forma notable en su proceso de producción. Si logramos detallar y analizar correctamente estos puntos, podremos sacarle el mayor partido y beneficiarnos así de ellos.
Las áreas analizadas en este punto son el mercado, el sector, la competencia y el entorno. Es decir, el público objetivo, la evolución de la demanda, los deseos y hábitos del consumidor, etc. El objeto de estudio se centra en detectar las tendencias que puedan generar importantes oportunidades de negocio, por lo que algunos agentes importantes serán los proveedores, distribuidores o clientes. Las conclusiones del estudio nos harán ver la situación de nuestra empresa con respecto a la competencia, además de tener en cuenta variables que suelen parecer invisibles, como las sociológicas, políticas, tecnológicas o legislativas.
Una vez analizada, la compañía tendrá la información suficiente para trazar una estrategia acorde a los resultados obtenidos para conseguir los objetivos marcados. A partir de este momento, la empresa podrá aprovechar las oportunidades reveladas, corregir las debilidades mostradas, prepararse para hacer frente a las amenazas registradas y conocer más a su competencia con el fin de diferenciarse.
Análisis CAME y DAFO cruzado
Para potenciar aún más nuestro análisis DAFO podemos realizar un análisis CAME para tener en cuenta diferentes acciones antes de iniciar una planificación estratégica. El análisis CAME viene de las siglas Corregir, Afrontar, Mantener y Explotar y su objetivo es reforzar y ampliar más el análisis DAFO para reducir el posible margen de error y tener una visión más concreta de la situación. De esta forma, nuestra capacidad de interpretación sobre la situación de la empresa mejorará de forma considerable y las acciones a llevar a cabo serán más exactas.
Por otro lado, también podemos diseñar planes de acción más exitosos utilizando el llamado DAFO cruzado. Este análisis consiste en agrupar los datos obtenidos del análisis DAFO y las conclusiones del CAME para desarrollar estrategias específicas a través de la combinación de dos factores DAFO.
– Estrategias FO: Este tipo de acciones llegan tras el punto de vista simultáneo de las fortalezas y las oportunidades. Son conocidas como estrategias de ataque y su objetivo se centra en aprovechar las habilidades, talento y carisma que nuestra organización pueda tener para desarrollarlas en el mercado.
– Estrategias DO: En esta ocasión mezclamos debilidades con oportunidades para que las primeras se transformen en las segundas. Este tipo de estrategia se conoce como de movilización o de cambio.
– Estrategias FA: Este tipo son las llamadas estrategias de defensa. Utilizan la visión de las fortalezas intentamos afrontar o evitar las posibles amenazas que el entorno externo nos tenga preparadas.
– Estrategias DA: Este último grupo es conocido como estrategias para reforzar. Como su nombre indica, utilizamos la visión analizada más negativa de la empresa e intentar así disminuir las debilidades de nuestra marca personal a la vez que evitar las amenazas del entorno externo.