Las últimas colecciones del artista y diseñador Pharrell Williams para Louis Vuitton incluyen prendas y complementos confeccionados con pieles de animales (y ello ha terminado colocándolo en la mirilla de PETA). Que el director artístico de la línea de moda masculina de la «maison» francesa haya utilizado pieles de animales en sus colecciones para Louis Vuitton ha sentado lógicamente a cuerno quemado a PETA, que ha decidido vengarse de Pharrell Williams con una parodia de una de las canciones más famosas del cantautor estadounidense: «Happy».
En la parodia de la organización protectora de animales Pharrell Williams toma la forma de una minifigura de LEGO (una marca con la que el artista ha colaborado recientemente en la película autobiográfica Piece by Piece) y aparece con la camisa manchada de sangre para poner de relieve el sufrimiento intolerable que provoca a los animales el uso de sus pieles en el universo de la moda.
«It’s not classy» (No es elegante) es la frase que reemplaza en el estribillo al omnipresente «Happy» de Pharrell Williams en esta singular versión del pegadizo tema del cantante estadounidense. La letra de la canción incluye asimismo múltiples referencias al maltrato animal en el que incurre a menudo la industria de la moda.
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En el videoclip de su parodia PETA se refiere, por ejemplo, a las investigaciones emprendidas por la organización en Asia, las cuales ponen de relieve los brutales métodos que se utilizan a matar a reptiles y otros animales exóticos en el continente asiático. Con su sangrante parodia la organización espera hacer reflexionar a Pharrell Williams para que renuncie al empleo de pieles de animales en sus colecciones para Louis Vuitton, una marca para la cual el artista trabaja en calidad de director artístico de la línea de moda masculina de la firma desde el año pasado.
Con esta campaña PETA sigue adelante con su vehemente lucha contra la explotación animal en la moda, una industria en la que, pese a los progresos efectuados en el transcurso de los últimos años, muchas marcas siguen utilizando pieles de animales.
La organización enfatiza que marcas como Gucci o Stella McCartney han renunciado ya al uso de pieles de animales en sus colecciones y conmina a Pharrell Williams a hacer lo propio en un videoclip cuyas poderosas imágenes recuerdan al espectador que los animales no son objetos para goce y disfrute de los más «fashionistas» sino seres vivos cuyos derechos deben ser ineludiblemente respetados.
Parodiando una canción tan fuertemente imbricada en la cultura popular como «Happy» PETA espera que la gente sea consciente del maltrato que sufren los animales en la industria de la moda y presione a Louis Vuitton y otras marcas para que dejen de utilizar prendas y complementos confeccionados con piel de origen animal en sus colecciones.