Haribo, la famosa marca alemana de gominolas, ha logrado conquistar los corazones de niños y adultos alrededor del mundo, siendo parte de la vida de los consumidores desde hace más de 100 años. Si bien ahora es una de las marcas de gominolas más conocidas a nivel mundial y su osito amarillo es fácilmente reconocido en cualquier momento, la marca nació de una manera modesta en una pequeña ciudad de Alemania.
Con presencia en el mercado desde 1920 y con expansión global, nos remontamos al inicio de la historia de la marca para conocer cada uno de sus detalles y su crecimiento a lo largo de los años.
Los dulces comienzos de Haribo
Todo se remonta a 1920, cuando el joven emprendedor Hans Riegel, con tan solo los 27 años, fundó la empresa en Bonn, una pequeña ciudad de Alemania. Sus inicios, como en la mayoría de los casos, fueron muy modestos. Riegel, que solo contaba con un saco de azúcar y una estufa, creó su primera gominola con el nombre de Haribo, nombre que nació de la combinación de su nombre, apellido y ciudad en la que nació, Hans, Riegel y Bonn.
La marca no tardó en mostrar resultados exitosos. Tan solo dos años después de su primera creación salió a la luz la creación más icónica hasta ahora de la marca: los Ositos de Oro. Hans se inspiró para ello en los osos bailarines que veía en el circo local.
En este sentido, gran parte del éxito de la marca no solo cayó en la calidad del producto, sino que Riegel era también un gran visionario del marketing y es que para ese momento, el fundador se aprovechó de la gran ternura que los osos del circo generaba en los más pequeños de las familias y creó esa imagen en algo entretenido para los niños, haciendo que su popularidad creciera rápidamente.
El éxito mundial de Haribo
Haribo no ha dejado de crecer y expandirse a todos los rincones del mundo. Ahora, la marca cuenta con una producción de más de 160 millones de ositos al día, exportados a más de 100 países. Si bien ha mantenido la esencia de sus inicios, Haribo también ha sabido innovar para responder a las demandas cambiantes de los consumidores, teniendo ahora opciones sin gluten, veganas y sin gelatina. La marca con más de 100 años en el mercado, cuenta también con 36 sedes en 26 países y más de 7.000 empleados alrededor del mundo.
Actualmente, las icónicas gominolas de ositos de colores se logran conseguir en casi todos los supermercados o tiendas de conveniencia. Igualmente, Haribo cuenta también con sus propias tiendas en la que solo venden sus productos, rodeados de la historia y esencia de la marca, convirtiendo la experiencia de compra en un momento único junto a familia y amigos.
La marca cuenta con más de 50 tiendas propias alrededor de todo el mundo, de las cuales 4 de ellas se encuentran en España. Precisamente en la ciudad de Málaga, Madrid, Barcelona y Girona. En cada una de ellas se puede disfrutar de ediciones únicas y especiales de las gominolas, además de conocer de cerca la historia desde su fundación hasta la actualidad.
Para hacer una experiencia de compra mucho más completa e inmersiva, los visitantes pueden capturar su visita haciéndose fotos en algunas de las zonas dedicadas para ello, o incluso, en algunos de los rincones que más retratan el espíritu de la marca.