El impacto de la Inteligencia Artificial (IA) en nuestras vidas es cada vez más profundo, y uno de los aspectos más fascinantes es cómo esta tecnología está impulsando la creatividad. En un nuevo episodio de Digital Talks by t2ó, se explora esta intersección entre IA y creatividad, enfocándose en cómo las herramientas de IA generativa, como los modelos GPT, están revolucionando los procesos creativos en una amplia gama de sectores.
Para abordar este interesante tema, el podcast ha contado con la participación de Carmen Torrijos, una experta en IA y lingüística computacional. Torrijos es la responsable de Inteligencia Artificial en la consultora Prodigioso Volcán, donde lidera proyectos que aplican esta tecnología a la comunicación y creatividad. Además, es docente en universidades y escuelas especializadas, como la Universidad Carlos III y Madrid Content School, y ha sido reconocida con el premio AI Network a la mejor trayectoria joven en 2023. Asimismo, ha sido incluida en la prestigiosa lista de Forbes de las 100 personas más creativas en el mundo de los negocios. Su amplio conocimiento y experiencia la posicionan como una voz clave en la conversación sobre cómo la IA está moldeando el futuro de la creatividad.
El papel de la IA generativa en los procesos creativos
Uno de los principales temas que se aborda en el episodio es la evolución de las herramientas de IA generativa y su creciente rol como motor creativo. Carmen Torrijos explica que estas herramientas, como los modelos GPT, no solo sirven como asistentes, sino que en muchos casos son catalizadores que aceleran y amplifican el proceso creativo. “Ahora tenemos sistemas que simulan el lenguaje y, por lo tanto, podemos apoyarnos en ellos para escribir, pensar, dialogar o incluso prototipar ideas”, comenta Torrijos.
En particular, ella destaca el concepto de «prototipado» como una forma en la que la IA generativa ha simplificado la creatividad. Antes, crear algo desde cero era un proceso largo y laborioso, mientras que ahora, con IA generativa, es posible visualizar ideas en cuestión de minutos. Esto, según Torrijos, abre nuevas posibilidades para creativos en múltiples disciplinas, desde el diseño hasta la escritura. «Tener las herramientas de IA generativa y del lenguaje, como los GPT, acelera mucho el proceso creativo», afirma, destacando que estas herramientas no solo crean, sino que también estimulan el pensamiento crítico y la imaginación.
Lingüística computacional: un puente entre la IA y la creatividad
Durante el podcast, Torrijos también ofrece una detallada explicación sobre la lingüística computacional y cómo esta disciplina se conecta directamente con la creatividad. La lingüística computacional, comenta, «es más sencilla de lo que parece». Básicamente, se trata de garantizar la calidad del tratamiento informático del lenguaje, asegurando que el procesamiento de datos lingüísticos, como texto, voz o vídeo, sea preciso y fiel al lenguaje original.
Esta precisión es crucial en contextos creativos porque, como Torrijos explica, el lenguaje es una de las materias primas de la creatividad. La capacidad de una máquina para procesar y generar lenguaje simulado permite a los creativos explorar ideas y conceptos de manera más rápida y eficiente. Sin embargo, también implica una responsabilidad: «Es importante que los equipos que trabajan con IA incluyan especialistas que comprendan profundamente el tipo de información con el que están trabajando», dice. De esta forma, se asegura que los sistemas no desfiguren el lenguaje ni omitan aspectos complejos como la ironía o el sarcasmo, elementos fundamentales en muchas expresiones creativas.
El salto de la IA generativa: del análisis a la creación
Torrijos también se adentra en cómo la IA ha dado un salto cualitativo en los últimos años. Aunque modelos como ChatGPT se hicieron populares en 2022, Torrijos revela que ya en 2020 había expertos trabajando con versiones más primitivas de estas tecnologías. «En 2020, el The Guardian publicó un artículo completamente escrito por un modelo GPT-2 sobre una colonia de unicornios. Aunque era un delirio, fue un punto de partida para empezar a comprender las posibilidades de la IA generativa», recuerda.
Antes de este avance, los sistemas de IA eran principalmente analíticos, limitados a tareas como el análisis de sentimiento en textos. Sin embargo, a partir de 2020, la IA generativa transformó la manera en que interactuamos con la tecnología. Ahora, los modelos pueden no solo analizar, sino también generar contenido. Esto permite a los creadores tener “conversaciones” con una IA, simulando diálogos o intercambios de ideas que anteriormente solo podrían haberse dado entre humanos. Esta nueva dinámica, según Torrijos, cambia radicalmente el proceso cognitivo de la creatividad: «Tenemos un sistema con el que podemos simular una conversación, lo que significa que puedes mover tus propias ideas con un estímulo externo sin tener que estar hablando con otra persona».
Desafíos de enseñar creatividad a la IA
A lo largo de la conversación, surge la pregunta sobre los desafíos de enseñar creatividad a una máquina. Torrijos aclara que no se trata tanto de enseñar creatividad a la IA, sino de utilizarla como una herramienta que asiste a los seres humanos en sus propios procesos creativos. Sin embargo, este enfoque no está exento de complicaciones.
Uno de los mayores desafíos, según Torrijos, es el sesgo inherente en los sistemas de IA. «Cuando usamos IA como una herramienta, debemos ser muy conscientes de los peligros. Es como usar un cuchillo sin saber cuál de sus lados corta», compara. Los sesgos de género, geográficos o culturales son problemas frecuentes en la IA, y estos pueden influir en los resultados creativos generados por estos sistemas. Para Torrijos, el reto no está en eliminar completamente los sesgos (lo cual es casi imposible), sino en diversificarlos, integrando múltiples perspectivas para que los sistemas sean más globales y menos limitados por visiones unilaterales.
Además, también existen desafíos legales y éticos. Si una IA crea algo que se asemeja mucho a una obra humana, ¿se puede considerar plagio? Este es solo uno de los muchos aspectos que deberán regularse a medida que la IA se convierta en una herramienta omnipresente en los procesos creativos.