The Guardian es uno de los grandes baluartes del periodismo dentro y fuera de su Reino Unido natal y de ahora en delante el reputado diario británico dejará de publicar contenido en la red social X, tal y como anunció este miércoles Guardian Media Group, la matriz de la cabecera.
El rotativo y el dominical The Observer, perteneciente también al grupo Guardian Media Group, han tomado la determinación de dejar de realizar publicaciones desde sus cuentas oficiales en X. «Los beneficios de estar en X son ahora claramente superados por los perjuicios y creemos que los recursos que allí volcamos podrían utilizarse mejor promocionando nuestro periodismo en otras plataformas», dice la compañía.
La deserción de Guardian Media Group de X no es modo alguno baladí, pues The Guardian y The Observer tienen más de 40 cuentas activas en esta plataforma donde aglutinan más de 20 millones de «followers». Y 13 de esas cuentas son verificadas.
The Guardian se ampara en el contenido «molesto» que se abre paso a menudo en X para justificar su salida de esta red social, donde abundan asimismo las teorías conspirativas de extrema derecha y el racismo, subraya el rotativo británico.
«La campaña para las elecciones presidenciales de Estados Unidos no ha hecho sino poner de relieve lo que ya llevábamos constatando desde hace mucho tiempo: que X es una plataforma tóxica, y que su propietario Elon Musk ha sido capaz de utilizar la influencia de esta red social para moldear su antojo el discurso político», enfatiza Guardian Media Group.
La caída en desgracia de X desde que Elon Musk adquiriera la red social en 2022
The Guardian especifica, por otra parte, que sus lectores podrán seguir compartiendo los artículos del diario en X y que la propia publicación seguirá incrustando ocasionalmente posts de la red social de Elon Musk en sus noticias.
Desde que Elon Musk echara el lazo a Twitter (ahora X) hace dos años por 44.000 millones de dólares, el sudafricano ha mermado notablemente los recursos de los equipos de moderación de contenido de la red social y la plataforma se ha llenando en consecuencia hasta la bandera de bots, de «fake news», de teorías de la conspiración, de pornografía y de contenido directamente emparentado con el racismo y la misoginia.
La laxa política de moderación de contenidos de X bajo la batuta de Elon Musk se ha traducido en una fuga masiva de anunciantes de la red social, cuya facturación ha sufrido también un fuerte prolapso. Actualmente X tendría un valor de apenas 9.400 millones de dólares, según algunos informes.
El declive de X ha dado fuelle a plataformas alternativas como Bluesky, a cuyas filas se han unido más de un millón de nuevos usuarios solo en la última semana, justo después de que Donald Trump, apoyado por Elon Musk, se declarara vencedor en las urnas en las elecciones presidenciales celebradas la semana pasada en Estados Unidos
En España X ha sufrido también en las últimas horas una importante baja procedente del mundo del periodismo: la del diario La Vanguardia. La cabecera ha anunciado esta misma mañana que cerrará sus cuentas en X por su «contenido tóxico» y por entrar en «una deriva» que «vulnera los mínimos conceptos de ética o de justicia» que se deberían prevalecer en toda sociedad democrática.