Suchard estrenó su campaña de Navidad de 2024, un emotivo spot animado que recalca que las conexiones son lo más importante de estas fechas, incluso en los rincones más apartados del universo. La icónica marca de turrón apostó en esta oportunidad por la historia de «Martin», un pequeño robot que habita en Marte, desconectado de la calidez de la Tierra y de sus celebraciones, pero que al descubrir la Navidad, hace todo lo posible por recrear el espíritu navideño en su solitario planeta.
Suchard llevó su turrón a Marte con esta emotiva campaña navideña, y desde MarketingDirecto.com – MKD entrevistamos al Senior Brand Manager Seasonal Chocolate Spain and Candy Iberia de Mondelez International, Miguel Alonso Lamamié de Clairac, para descubrir todos los detalles detrás de esta campaña desarrollada de la mano de la agencia Ogilvy.
Entrevista a Miguel Alonso, Senior Brand Manager de Suchard
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¿Cómo ha sido el viaje de esta campaña de navidad de Suchard?
Ha sido muy emocionante. Como cualquier viaje largo hay que prepararlo bien, tener claro qué buscas y hacia donde quieres ir. Este año nuestro destino estaba claro, queríamos hablar del futuro. El año pasado hicimos una reflexión sobre la historia del pasado con «La Vida es», una campaña que nos contaba la historia de una pareja de abuelitos y recorría algunos de los momentos más significativos de sus vidas.
Este año queríamos lanzar un mensaje relacionado a nuestro propósito de marca de preservar la Navidad del futuro, y llegar a esas nuevas generaciones que están por venir. Por eso la exageración de irnos hasta Marte de la mano de Martín, un personaje con cuya historia cualquiera se puede sentir identificado.
Martin tiene ese punto «cute», y cuenta con una personalidad propia, que va evolucionando conforme descubre la existencia de la Navidad. Creo que eso hará que el consumidor empatice con él y se pueda llegar a ver proyectado o identificado en ese pequeño robot.
¿Cuáles han sido los retos para crear este film animado?
El mayor reto cuando trabajamos con este tipo de campañas es el hecho de confiar en la idea. Cuando presentamos el brief a la agencia Ogilvy, y ellos nos propusieron la idea que dio pie a la historia de Martin, nos enamoramos del concepto, y creo que hay que ser muy fieles a ese sentimiento.
Hay que guardarlo intacto y mantenerlo aun cuando tienes dudas. Cuando ves los primeros bocetos y entiendes que es una historia que tienes que ser capaz de encapsular solo en 30 segundos, es ahí cuando te tienes que preguntar constantemente si estás siendo fiel a la idea que te enamoró en primer lugar. Tienes que comparar si estás siendo fiel a lo que realmente querías transmitir.
Para mí se trata de confiar en los equipos que están trabajando para dar vida al proyecto. Una vez que alguien inicia un proceso de animación, lo primero que ves son unos monigotes, y es difícil meterles emoción, porque eso viene más adelante. Hay que tener paciencia y también incluso hay veces hay que ser guardián de la idea original. Ser protector hasta que podamos ver el proyecto acabado, con todos esos detalles que son lo que realmente hará emocionar a la audiencia. Es un tema de confiar en la idea, en el proceso y en los profesionales creativos.
Suchard es todo un clásico de la Navidad, ¿cómo impulsan desde la marca que el turrón de Suchard puede ser un acampante durante todo el año?
El turrón de Suchard es un producto icónico, y su esencia reside en la Navidad, pero en los últimos años hemos apostado como marca por otros momentos de consumo, como es el cao de Suchard chocolate negro, una marca de tabletas que se vende a lo largo de todo de todo el año.
Como marca hemos ido descubriendo que realmente el valor que podemos aportar a los consumidores es la propia Navidad, por eso lanzamos los nuevos bombones de Suchard, con la posibilidad de presentarlos también el resto del año. La marca irá evolucionando, pero de momento lo importante es encontrar los momentos que nos hacen brillar en Navidad, que es ese momento especial para Suchard y sus consumidores.
¿Qué te llevarías a Marte para celebrar esta Navidad?
Cuando pienso en Navidad me transporto al salón de casa de mi tía, con toda la familia. Es el mismo salón donde celebramos los cumpleaños, pero que en Navidad es aun más especial. Así que para celebrar mi Navidad en Marte me llevaría realmente a mi familia para poder disfrutar con ellos, así como aquellos detalles que hacen que la Navidad se sienta especial, diferente. El árbol, la sobremesa para acompañar largas horas hablando de la vida y álbumes de fotos. Eso es lo que incluiría en esa cápsula para llevar mi Navidad a Marte.